En el 83 aniversario del 'Domingo sangriento' en Volinia, la memoria de las víctimas de la masacre vuelve al centro del debate público. Donald Tusk anuncia en Varsovia un Muro de la Memoria dedicado a los ciudadanos de la II República asesinados por nacionalistas ucranianos.
En un vídeo difundido en la plataforma X, el jefe del Gobierno polaco Donald Tusk se pronunció con firmeza sobre los acontecimientos de hace 83 años en Volinia. Tusk calificó directamente la matanza de Volinia de genocidio y pidió reconocer la verdad y condenar a los responsables.
"El 11 de julio se cumple el aniversario del 'Domingo sangriento', el punto álgido del crimen de Volinia. Fue un genocidio perpetrado por nacionalistas ucranianos contra polacos y otros ciudadanos polacos de distintas nacionalidades de las tierras orientales de la Segunda República Polaca. Nuestro deber hacia las víctimas, pero también la forma de superar un pasado doloroso en favor de un futuro mejor, es la verdad. Y la verdad consiste en señalar y nombrar a los culpables, en condenar sin ambigüedades este crimen", declaró Donald Tusk en el vídeo difundido en la plataforma X.
La matanza de Volinia: el Muro de la Memoria en Varsovia
Tusk subrayó que la memoria de las víctimas no puede ser objeto de disputas políticas ni de silencios. Señaló que el Estado polaco tiene la obligación de garantizar una conmemoración digna de todos los asesinados y que la verdad histórica es el fundamento de la reconciliación.
Tusk insistió en que, como jefe del Gobierno polaco, ha emprendido "gestiones eficaces" para reanudar las exhumaciones de las víctimas de la matanza de Volinia, así como de "otras víctimas polacas de las guerras del siglo XX en Ucrania" cuyos cuerpos no habían sido enterrados de manera digna.
"Queremos preservar la memoria de cada una de ellas con su nombre y apellidos. Por eso en Varsovia se levantará el Muro de la Memoria con una llama eterna y los nombres de cada víctima de las guerras del siglo XX en Ucrania que haya sido hallada e identificada", afirmó.
Tusk a Ucrania: hay que estar preparado para la verdad
Según Tusk, la memoria y la verdad sobre la matanza de Volinia deben servir para construir un futuro mejor sin odio ni desprecio. Añadió que la Unión Europea se edificó sobre el examen crítico del pasado y la reconciliación tras la Segunda Guerra Mundial, y sugirió que Ucrania, sin asumir y reconocer el crimen de Volinia, no estará preparada para entrar en la UE.
"Una Europa de paz y respeto mutuo, una Europa reconciliada tras la Segunda Guerra Mundial, fue posible gracias a la verdad y a llamar a las cosas por su nombre. Quien quiera sumarse a esta comunidad debe estar preparado para esa verdad", afirmó Tusk.
Al concluir su intervención, Tusk hizo un llamamiento a la solidaridad ante las amenazas compartidas y a actuar pensando en el futuro de las próximas generaciones. "Es una responsabilidad común de Polonia, Ucrania y Europa", señaló.
La matanza de Volinia: asesinados por sus vecinos
El 11 de julio es en Polonia el día nacional de recuerdo de las víctimas del genocidio perpetrado por nacionalistas ucranianos contra los ciudadanos de la Segunda República Polaca. La oficina del presidente Karol Nawrocki publicó con este motivo una imagen con un fragmento de una canción en la que se habla de los gritos de personas "asesinadas por sus vecinos".
Por su parte, el presidente del Sejm, Włodzimierz Czarzasty, pidió que los trágicos acontecimientos históricos no se utilicen en la política del día a día.
"El respeto a las víctimas exige no jugar con su memoria para objetivos políticos inmediatos", afirmó Czarzasty en un vídeo publicado en la plataforma X. Añadió que un buen ejemplo de cómo afrontar una historia difícil son las relaciones polaco-alemanas de los últimos 30 años.
El crimen de Volinia: 83 años del 'Domingo sangriento'
El 11 de julio de 1943 se considera el momento culminante de la matanza de Volinia. Ese día, unidades del Ejército Insurgente Ucraniano (UPA), apoyadas por parte de la población local, llevaron a cabo ataques coordinados contra decenas de localidades polacas en Volinia.
Antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, estos territorios pertenecían a Polonia y hoy forman parte del oeste de Ucrania. Las víctimas fueron sobre todo civiles, mujeres, niños y ancianos, asesinados a menudo durante los oficios dominicales en las iglesias o en sus propias casas.
Los historiadores señalan que fue parte de una operación de limpieza étnica más amplia dirigida contra la población polaca de Volinia y de la Pequeña Polonia oriental. Las estimaciones sobre el número de víctimas varían, pero suelen hablar de decenas de miles de polacos asesinados. El propio 'Domingo sangriento' implicó ataques contra cerca de 100 localidades y se convirtió en el símbolo de todo el crimen.