La falta de lluvias y el aumento de población por el turismo veraniego han dejado el embalse de Baiña, en Baiona, al 39% de su capacidad. El Ayuntamiento calcula que el agua le durará, si no llueve, dos semanas más.
El embalse de Baiña, situado en el municipio pontevedrés de Baiona, se encuentra en estos momentos al 39% de su capacidad de almacenamiento. La combinación de dos factores explica esta situación:
Por un lado, la escasez de precipitaciones propia de los meses centrales del año en una localidad costera que registra, además, algunas de las temperaturas más altas de Galicia. Por otro, el incremento de población asociado al turismo, que en julio y agosto llega a triplicar el número de habitantes, de 12.000 a 36.000.
Según los cálculos del Ayuntamiento, el agua disponible alcanzaría para unas dos semanas más. Pasado ese plazo, el consistorio baronés contempla la posibilidad de solicitar suministro al embalse de Zamáns, que abastece a Vigo y Nigrán.
Tras varias semanas en las que el propio Ayuntamiento ya había impuesto restricciones al consumo, la Xunta de Galicia ha decretado para Baiona el escenario de escasez severa, la categoría más grave dentro de los protocolos de sequía autonómicos.
Una situación que se extiende por toda Galicia
Baiona no es un caso aislado. La sequía amenaza con prolongarse hasta el otoño en toda la comunidad, y ya son cerca de 250 los ayuntamientos gallegos que han adoptado medidas para limitar el consumo de agua entre sus vecinos, lo que equivale, aproximadamente, a dos de cada tres municipios.
El Gobierno gallego ha decretado la alerta por escasez severa, además de en Baiona, en otros 31 ayuntamientos. Esta declaración implica la prohibición de usos considerados prescindibles, como el baldeo de calles, el llenado de piscinas o el riego de jardines, y contempla, si fuera necesario, cortes puntuales de suministro.
Los municipios afectados, agrupados por cuenca, son los siguientes:
- En la del río Lérez, A Estrada, A Lama, Barro, Beariz, Bueu, Campo Lameiro, Cangas, Cerdedo-Cotobade, Forcarei, Marín, Meaño, Meis, Moaña, Moraña, Poio, Ponte Caldelas, Pontevedra, Sanxenxo, Silleda y Vilaboa
- En la del río Anllóns, A Laracha, Arteixo, Cabana de Bergantiños, Carballo, Cerceda, Coristanco, Culleredo, Malpica de Bergantiños, Ponteceso, Tordoia y Zas; y, por último, Baiona.
A principios de semana, 11 de agosto, los datos de abastecimiento de los embalses gallegos estaban un 14,4% por debajo del nivel que presentaban en las mismas fechas del año pasado.