La Policía ha abierto una investigación por causar de forma negligente un accidente mortal múltiple. Según las primeras pesquisas, el conductor se durmió y en el siniestro murieron 12 personas.
La Policía húngara ha abierto un procedimiento contra el conductor del autobús polaco implicado en el accidente de la autopista M3 por causar por negligencia un accidente múltiple mortal, informó a la agencia MTI la portavoz de la Jefatura de Policía del condado de Borsod-Abaúj-Zemplén.
Varga Rudolf explicó que el chófer está bajo custodia y que en los próximos días un tribunal decidirá sobre su posible ingreso en prisión preventiva.
El autobús transportaba peregrinos polacos, que volvían a casa desde Bosnia Herzegovina hacia Polonia cuando, en la autopista húngara, el bus se salió de la calzada y volcó. Murieron 12 personas, resultaron heridas 56 pasajeros y los dos conductores. Según el primer examen de la Policía, el conductor podría haberse dormido al volante.
De los nueve heridos trasladados a Miskolc, a dos los tratan en estado grave, con lesiones que ponen en peligro su vida, aunque actualmente se encuentran estables, en la Unidad Central de Anestesiología y Cuidados Intensivos del Hospital Central y Hospital Universitario Docente del condado de Borsod-Abaúj-Zemplén, informó la portavoz del centro.
Según ha sabido MTI, a los dos heridos graves tendrán que operarlos. En el servicio de Traumatología del hospital atienden a cinco pacientes, uno de los heridos abandonó el centro tras recibir tratamiento ambulatorio y a un paciente con lesión medular lo mantienen en observación en el servicio de Neurocirugía. Este último está en condiciones de ser trasladado para recibir más tratamiento hospitalario.
Mientras tanto, varios familiares han llegado ya desde Polonia, y se ha puesto a su disposición un servicio de interpretación. El equipo médico polaco también llegará el lunes a Hungría.
En el hospital Egri Markhot Ferenc atienden a diez heridos, la portavoz del centro explicó que ya han empezado a organizar su repatriación. Siete pacientes están ingresados en Traumatología, dos en Ortopedia y uno en la unidad de cuidados intensivos. El estado de todos ellos es estable.
Dos hospitales de Varsovia y varios centros hospitalarios del sur de Polonia están ya preparados para recibir a los heridos del accidente de autobús, según informaron las autoridades polacas.
El servicio polaco de rescate aéreo está en alerta y, si se presenta la posibilidad, repatriará a los heridos más graves. La decisión la tomará el equipo médico polaco enviado a Hungría, declaró Teresa Kubas-Hul, jefa del voivodato de Cárpatos, en el sureste de Polonia.