En Francia, cerca de Toulouse, un conductor descubrió una boa constrictor bajo el capó cuando iba a cambiar la batería. Los Bomberos difundieron la intervención en las redes sociales para averiguar de dónde procede la serpiente. El animal fue entregado a la Escuela Nacional de Veterinaria.
Una boa constrictor, que puede alcanzar más de tres metros de longitud, suele tener su hábitat natural en Sudamérica, desde Colombia hasta Argentina. Por eso, un automovilista francés se llevó un buen susto en Colomiers, un suburbio de Toulouse, cuando descubrió bajo el capó de su coche una serpiente de esta especie de un metro y medio de largo.
El hombre iba a cambiar la batería de su vehículo, que llevaba un mes parado, según explicó el servicio de Bomberos del departamento de Haute-Garonne en su página de Facebook.
Cinco bomberos, dos de ellos de la unidad especial RAN (risque animalier) para intervenciones con animales, consiguieron sacar con cuidado la boa del compartimento del motor del coche y trasladarla a un terrario de cristal.
Los Bomberos difundieron también la intervención en las redes sociales para tratar de averiguar de dónde procede la serpiente. El animal fue entregado a la Escuela Nacional de Veterinaria, École Nationale Vétérinaire, de Toulouse.
Las boas constrictor prefieren el calor, por lo que las sucesivas olas de calor en Francia durante el verano de 2026 probablemente han facilitado la supervivencia en la naturaleza de especies exóticas. Los servicios de emergencia recuerdan además que la posesión de serpientes en Francia está sujeta a normas específicas que deben respetarse.
Pocos días después del incidente de la boa bajo el capó, los especialistas en fauna de los Bomberos de Toulouse intervinieron en Montesquieu-Volvestre, donde se había escapado de un terrario un ejemplar de la misma especie de un metro de longitud.
¿Es peligrosa la boa constrictor para las personas?
Hace algunos años, una mujer estadounidense tuvo que alertar a los servicios de emergencia porque su boa constrictor se le quedó enrrollada en la cabeza. Normalmente, las boas, que se alimentan sobre todo de insectos, arañas y pequeños animales como lagartos, no suelen suponer un peligro para las personas adultas.
Esta especie de serpiente no posee colmillos venenosos. Su mordedura puede ser dolorosa, pero la boa constrictor, como indica su nombre, da caza sobre todo a sus presas envolviéndolas rápidamente con su cuerpo y asfixiándolas.
Las serpientes constrictoras figuran entre los vertebrados protegidos y están sujetas al acuerdo de protección de especies Cites (por sus siglas en inglés, Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora). Además, en los distintos países de la UE existen otras disposiciones legales que deben respetarse para la compra, la posesión y la cría de boas.