Ucrania celebró el 35 aniversario de su independencia con un inédito despliegue militar, con robots en las calles de Kiev, drones navales en el Dniéper y UAV sobre la capital, muestra de tecnologías que han transformado el frente desde la invasión rusa a gran escala.
No hubo soldados desfilando, ni tanques ni columnas de blindados pesados. En su lugar llegaron robots diseñados para asumir muchas de esas mismas tareas.
Con motivo del 35 aniversario de su independencia, Ucrania celebró el lunes un tipo diferente de desfile militar, en el que mostró su tecnología de defensa y sus capacidades de guerra con sistemas no tripulados.
El desfile ofreció una mirada al futuro de la guerra y a cómo cuatro años y medio de invasión a gran escala por parte de Rusia han transformado profundamente las Fuerzas Armadas ucranianas.
Decenas de vehículos terrestres multipropósito no tripulados avanzaron por Jreshchatyk, la arteria principal de Kiev, entre ellos sistemas robóticos diseñados para el combate, el reconocimiento, la logística y la evacuación de soldados heridos del campo de batalla.
En el río Dniéper, Ucrania mostró los drones navales que le han permitido plantar cara a la hasta entonces dominante Flota rusa del mar Negro, pese a no disponer de una flota convencional de tamaño comparable.
Entre ellos había variantes de las familias de embarcaciones no tripuladas Magura y Sea Baby, que Ucrania ha utilizado para atacar buques de guerra rusos, infraestructuras militares y otros objetivos.
Sobre la capital sobrevoló otra generación de aparatos que se ha vuelto indispensable en los campos de batalla de Ucrania, UAV de reconocimiento y ataque, junto a drones interceptores desarrollados para derribar los drones rusos que atacan las ciudades ucranianas las 24 horas del día.
El desfile ofreció una instantánea de una transformación militar que se ha producido a una velocidad y con una magnitud extraordinarias desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala en febrero de 2022.
Cuatro años y medio después, los sistemas no tripulados se han vuelto centrales en las operaciones por tierra, mar y aire, y desempeñan tareas que antes recaían casi por completo en soldados, aviones, barcos y vehículos blindados.
En 2024, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski firmó una ley que crea las Fuerzas de Sistemas No Tripulados, una rama separada de las Fuerzas Armadas dedicada a la guerra con drones, lo que convierte a Ucrania en el primer país que establece una rama independiente articulada en torno a sistemas no tripulados.
La innovación responde tanto al desarrollo tecnológico como a una necesidad brutal. Ucrania se defiende de un país mucho más grande, con mayores reservas de soldados y armas convencionales.
Los sistemas no tripulados han permitido a Kiev atacar a las fuerzas rusas reduciendo al mismo tiempo la exposición de sus propias tropas, en especial de la infantería, ampliar el alcance de armas relativamente baratas y compensar carencias que van desde la munición de artillería hasta la capacidad naval.
La exhibición del lunes reunió todas esas vertientes de la guerra en el centro de Kiev. Ucrania no celebra desfiles militares convencionales desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala a comienzos de 2022.
En años anteriores, Jreshchatyk se hizo más conocida por una imagen muy distinta del material militar, tanques y vehículos blindados rusos calcinados, capturados o destruidos en el campo de batalla.