La pareja francesa ignoró la señalización de prohibido y emprendió la que resultó ser una marcha fatal, en medio de condiciones meteorológicas adversas.
Una turista francesa de 41 años perdió la vida el domingo en Balos, en la región de La Canea, mientras practicaba senderismo en condiciones de altas temperaturas y fuerte insolación.
La mujer se había desplazado por la tarde a la zona junto a su pareja. Según informó el Centro de Coordinación de los Bomberos de Grecia a la Agencia de Noticias de Atenas-Macedonia (APE-MPE), la pareja dejó su coche en un aparcamiento de Falasarna y continuó a pie hacia la playa de Balos por un sendero difícil y pedregoso.
Aunque en el lugar había señalización que prohibía el paso, los dos turistas optaron por ese recorrido, que exige bastante tiempo de caminata y presenta un grado elevado de dificultad debido al relieve de la zona.
En el camino de vuelta, cuando se encontraban a aproximadamente un kilómetro del aparcamiento, la mujer de 41 años perdió el conocimiento tras sufrir una deshidratación grave. Su pareja regresó al coche para buscar agua y al mismo tiempo avisó a las autoridades a través del 112.
Se desplegó un amplio operativo de búsqueda y rescate, en el que participaron efectivos de los Bomberos del Parque de Kissamos y un equipo de la unidad EMODE. Los bomberos localizaron a la mujer inconsciente y le prestaron de inmediato los primeros auxilios, realizando maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) hasta la llegada de los sanitarios del servicio nacional de emergencias médicas EKAB.
El personal del EKAB continuó las maniobras de reanimación y trasladó a la mujer de 41 años al hospital. Sin embargo, según informaron las autoridades, la víctima falleció durante el trayecto.
Tal como subrayó el Centro de Coordinación, las altas temperaturas y la intensa insolación hacen especialmente peligrosa la práctica del senderismo en rutas largas y exigentes, sobre todo cuando no se respetan las advertencias y prohibiciones existentes.
Los Bomberos insistieron además en que el desgaste del organismo bajo estas condiciones meteorológicas es extremadamente elevado, por lo que se requiere una especial atención, información constante y el estricto cumplimiento de las normas de seguridad tanto por parte de los residentes como de los visitantes.