El Gobierno concede una ayuda anual de 5.000 euros por hogar, otros 5.000 euros para funcionarios y fuerzas de seguridad destinados en la isla fronteriza. El objetivo es afrontar las dificultades de dotación de personal en servicios esenciales en una de las islas más remotas de Grecia.
Kyriakos Mitsotakis anunció el domingo medidas de apoyo a Kastelórizo y incentivos para que ciudadanos se establezcan de forma permanente en la isla del Dodecaneso.
Los funcionarios públicos, así como miembros del Ejército y de los cuerpos de Seguridad que sirven en Kastelórizo, recibirán 5.000 euros anuales. El objetivo de esta medida es afrontar las dificultades de dotación de personal en servicios esenciales en una de las islas más remotas de Grecia.
El primer ministro griego avanzó además la reconstrucción de viviendas destinadas a alojar gratuitamente a médicos, docentes y otros servidores públicos. El Gobierno prevé además conceder una ayuda anual de 5.000 euros por hogar, que será una prestación libre de impuestos e inembargable y se incrementará en 1.000 euros por cada menor de edad.
La condición básica para percibir la ayuda es haber residido en Kastelórizo durante al menos un año completo. Para los residentes permanentes que ya viven en la isla, la ayuda se concederá a comienzos de 2027, mientras que para los nuevos habitantes el pago arrancará en 2028 y se prolongará en cada año siguiente.
Desde Megisti, K. Mitsotakis anunció una conexión marítima subvencionada adicional a la semana en la línea El Pireo - Rodas - Kastelórizo, que operará cada miércoles y comenzará a principios de 2027.
Anunció asimismo proyectos como la restauración del puerto principal, nuevas plantas de desalación, una nueva red de alcantarillado, depuración biológica y la mejora de la red de abastecimiento de agua.
Mensaje a Turquía
Con motivo de su visita a esta isla fronteriza, Kyriakos Mitsotakis subrayó que en el extremo más oriental del territorio griego las fronteras de Grecia coinciden con las fronteras de Europa.
Calificó Kastelórizo como un lugar emblemático para expresar la voluntad de Grecia de "un futuro de paz", aunque con las puertas cerradas a cualquier aspiración revisionista y con el camino abierto al respeto mutuo y a la legalidad internacional.
"No amenazamos a nadie, pero tampoco aceptamos amenazas ni presiones de nadie. Estamos preparados para defender nuestra integridad nacional y nuestros derechos soberanos", recalcó el primer ministro griego.