Zelenski concedió a Musk uno de los máximos honores estatales de Ucrania pese a las reiteradas críticas del magnate, que ha cuestionado al presidente ucraniano y la estrategia de Kiev.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha concedido al magnate tecnológico Elon Musk la Orden de la Libertad, una de las condecoraciones estatales más prestigiosas del país, unos meses después de que el fundador de SpaceX colaborara con Kiev para impedir el uso ilegal de Starlink por parte de Rusia, una decisión que desbarató las comunicaciones en el campo de batalla y contribuyó a frenar el avance ruso.
El decreto, publicado el miércoles en la página web de la Presidencia de Ucrania, destaca los "méritos personales excepcionales en la protección de la vida humana y la libertad" de Musk y su contribución a las relaciones entre Ucrania y Estados Unidos.
La condecoración supone un llamativo giro en la complicada relación entre Musk, Ucrania y la dirección política del país, ya que Kiev depende de forma crítica de su tecnología satelital en medio de reiteradas discrepancias sobre la guerra y de las críticas cada vez más duras de Musk a Zelenski.
Starlink, la red de satélites de Musk, ha sido crucial para Ucrania desde los primeros días de la invasión rusa a gran escala de Ucrania, ya que proporciona comunicaciones a civiles, instituciones públicas y fuerzas armadas después de que las redes convencionales quedaran dañadas o destruidas.
En febrero de 2022, Musk activó el servicio sobre Ucrania tras una petición del entonces ministro de Transformación Digital, Mijailo Fédorov. Desde entonces, decenas de miles de terminales se han convertido en pieza central de las comunicaciones en el campo de batalla ucraniano y, cada vez más, de la operación de drones.
Pero las fuerzas rusas también han encontrado formas de obtener terminales de Starlink de manera ilegal, pese a que SpaceX asegura que no vende el servicio en Rusia ni mantiene relaciones comerciales con el Gobierno o el Ejército rusos.
A comienzos de 2026, responsables de Kiev señalaban que las fuerzas rusas montaban cada vez más terminales en drones de ataque, lo que proporcionaba a los operadores una conexión resistente que permitía a estos aparatos volar a baja altura, soportar la guerra electrónica y ser controlados a mayores distancias.
En febrero, Kiev recurrió directamente a SpaceX y Musk respondió públicamente a Fedorov mientras ingenieros ucranianos y de la empresa trabajaban en medidas para impedir el acceso no autorizado de Rusia.
La intervención subrayó el papel extraordinario que Musk y sus empresas han pasado a desempeñar en una guerra en la que las comunicaciones por satélite están profundamente integradas en las operaciones militares.
La turbulenta relación de Musk con Ucrania
Aunque Musk puso Starlink a disposición de Ucrania en un momento crítico de 2022, pronto surgieron desacuerdos sobre hasta dónde debía utilizarse la tecnología en las operaciones militares ucranianas.
Musk ha sostenido en repetidas ocasiones que Starlink está concebido para ofrecer comunicaciones y no para facilitar ataques de largo alcance, y ha advertido que su uso en ofensivas contra objetivos rusos podría agravar la guerra. Sus restricciones tuvieron consecuencias directas en el frente.
Según una investigación periodística publicada en 2025, Musk ordenó cortar la cobertura de Starlink en zonas del territorio ucraniano ocupado por Rusia durante la contraofensiva lanzada por Kiev en 2022, lo que perturbó las operaciones militares ucranianas.
Otro foco de controversia fue Crimea. Musk rechazó una petición ucraniana para activar Starlink en torno a Sebastopol con vistas a operaciones contra la Flota rusa del mar Negro, al afirmar que temía que SpaceX se convirtiera así "explícitamente en cómplice de un importante acto de guerra y de una escalada del conflicto".
Con el tiempo, los desacuerdos se fueron politizando. Musk cuestionó en varias ocasiones la continuidad del apoyo occidental a Ucrania y defendió que Kiev debía buscar un final negociado de la guerra.
También criticó directamente a Zelenski y respaldó las voces que pedían la celebración de elecciones en Ucrania pese a la ley marcial, bajo la cual los comicios nacionales están suspendidos desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala en febrero de 2022.
La cuestión se volvió especialmente explosiva después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, regresara a la Casa Blanca y empezara a presionar a Kiev sobre las elecciones mientras buscaba negociar el fin de la guerra con Moscú.
Nuevas peticiones de Kiev sobre Starlink
Kiev ha seguido colaborando estrechamente con SpaceX pese a las críticas de Musk. Starlink sigue profundamente integrada, e irreemplazable, en las comunicaciones militares de Ucrania, mientras que su integración en drones ha dado a las fuerzas ucranianas un medio más resistente de controlar sistemas no tripulados en zonas donde los enlaces de radio convencionales son vulnerables a la guerra electrónica rusa.
La tecnología ha cobrado especial importancia para los ataques en las zonas de Ucrania ocupadas por Rusia, donde las fuerzas ucranianas recurren cada vez más a drones para golpear rutas logísticas, puestos de mando y otros objetivos militares muy por detrás de la línea del frente.
Ucrania busca ahora el visto bueno de Musk para ampliar el uso de drones equipados con Starlink en ataques en el interior del territorio ruso. Kiev considera que la tecnología podría permitir a sus fuerzas atacar lanzadores móviles de misiles balísticos rusos y norcoreanos cuando se despliegan en posiciones de disparo, lo que daría potencialmente a Ucrania otra herramienta para hacer frente a una de las amenazas más difíciles contra sus defensas aéreas. Hasta ahora, Musk se ha negado a aprobarlo.