La principal economía de la Unión Europea dependía del gas ruso gracias a viaductos como el antiguo Nord Stream 2 planificados durante la era Merkel. La guerra ruso-ucraniana ha cambiado los planes del país.
Ya no solamente es España: ahora Alemania busca acuerdos de suministro de gas con Argelia para diversificar sus fuentes, ha afirmado el ministro de Exteriores de este país hoy, martes, en Argel, adonde ha viajado acompañando a una delegación empresarial que visita el país magrebí.
"Necesitamos diversificar... necesitamos contratos de gas a largo plazo", ha declarado Johann Wadephul a la cadena pública alemana 'ZDF' en el segundo día de su viaje, en un contexto de creciente preocupación en Alemania porque los depósitos de almacenamiento de gas solo están llenos hasta la mitad a pocas semanas de comenzar el otoño.
Wadephul ha explicado que tiene previsto reunirse con el ministro de Energía, Mourad Adjal. Tras recordar los acuerdos de Argelia con España e Italia, Wadephul ha añadido lo siguiente: "Confío en que Alemania pueda asegurarse ahora aquí una parte de su suministro de gas. Ese es nuestro interés central".
La principal economía de la UE dependía del gas ruso barato, pero los grandes envíos se detuvieron después de que Rusia lanzara en 2022 su invasión en Ucrania, lo que asestó un duro golpe a la industria alemana.
Desde entonces, Berlín ha sustituido en gran medida la energía rusa por gas noruego transportado por gasoducto y por gas natural licuado estadounidense, aunque los precios del GNL suelen ser más altos y más volátiles que los de los contratos de gas por gasoducto a largo plazo.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha añadido presión sobre los precios del gas y alimenta el temor a posibles problemas de suministro energético este invierno. Por el momento, las reservas de gas de Alemania están solo al 53% frente a una media del 65% en la UE, según datos de la plataforma Aggregated Gas Storage Inventory. "Dado que no se vislumbra un final rápido para ambas crisis, está claro que debemos diversificar", ha afirmado Wadephul. "Necesitamos más proveedores".
Tras la crisis del gas de 2022, el Gobierno alemán introdujo niveles mínimos obligatorios de almacenamiento de gas para amortiguar las fuertes oscilaciones de los precios en el mercado, con la posibilidad de que el Estado intervenga como comprador si es necesario. El Gobierno ha establecido que la mayoría de las instalaciones de almacenamiento de gas deben estar al menos al 80% antes del 1 de noviembre.