Los datos de la Central Statistics Office desmienten que los extranjeros supongan el 99% del aumento demográfico, aunque el saldo migratorio sumó 53.000 personas. En este 2026, el 28% de la subida de habitantes en el país se debió todavía al crecimiento natural de la natalidad.
Mientras las tasas de fertilidad caen en toda la UE, el impacto de la migración en la demografía es cada vez más evidente.
Desde 2012, muere más gente en la UE de la que nace y el año pasado los nuevos nacimientos alcanzaron su mínimo histórico, con 3,46 millones.
Aunque la migración está contribuyendo a evitar un colapso demográfico, las cifras que circulan en internet no siempre son precisas.
Por ejemplo, este vídeo compartido por Tommy Robinson, un activista británico de extrema derecha, que se ha reproducido casi 700.000 veces y sostiene que casi todo el crecimiento de la población el año pasado se debió a extranjeros.
El vídeo no cita fuentes, pero los datos de la Central Statistics Officede Irlanda permiten aclarar varios puntos.
En primer lugar, la mayoría de los nacimientos del año pasado, alrededor del 70%, correspondieron a ciudadanos irlandeses.
Sin embargo, ese porcentaje está descendiendo de forma acusada y rápida, era del 76% en 2022.
Ahí es donde entra en juego la migración.
Las últimas estimaciones, correspondientes al periodo de abril de 2025 a abril de 2026, señalan que hubo un flujo neto de unos 53.000 migrantes no irlandeses que llegaron al país, lo que representa aproximadamente el 72% del crecimiento total de la población.
Al mismo tiempo, salieron del país más ciudadanos irlandeses de los que llegaron, con una pérdida neta de alrededor de 5.000 personas.
A modo de contexto, la población de Irlanda aumentó en casi 67.000 personas entre abril de 2025 y abril de 2026, y alrededor del 28% de ese crecimiento se debió al "incremento natural", es decir, hubo casi 19.000 nacimientos más que defunciones.
Las llegadas de migrantes contribuyen así de forma significativa al crecimiento de la población en Irlanda.
Eurostat también lo certifica, al clasificar Irlanda como un país donde el crecimiento demográfico se debe principalmente a la migración neta.
Este fenómeno es aún más acusado en países como España, Portugal, el Reino Unido y Francia, donde, según Eurostat, el crecimiento de la población el año pasado se debió "únicamente a una migración neta positiva".
En ninguno de los países analizados por Eurostat el crecimiento de la población se debe exclusivamente al cambio natural.