La relación de Washington con Reikiavik se ha visto puesta a prueba por las amenazas de Trump sobre Groenlandia, su disputa comercial con Canadá y un mapa difundido en redes sociales que sitúa Islandia en el blanco de las aspiraciones expansionistas del mandatario estadounidense.
El Gobierno de Islandia ha presentado una protesta formal ante Estados Unidos después de que el presidente Donald Trump difundiera en redes sociales un mapa en el que la nación europea quedaba incorporada al territorio estadounidense.
Según un comunicado de la cartera de Exteriores islandesa, la ministra Thorgerdur Katrin Gunnarsdottir convocó a la embajadora de Estados Unidos para trasladarle una firme protesta y le expresó que el mapa era, sencillamente, inaceptable.
La imagen, publicada el lunes, mostraba una Norteamérica redibujada con Canadá, Groenlandia, México e Islandia coloreados con los tonos de la bandera de las barras y estrellas y etiquetados como un único "Estados Unidos de América", sin ningún texto ni contexto que explicara su propósito.
El incidente resulta incómodo dada la importancia de Estados Unidos para la seguridad de Islandia. El país no tiene Fuerzas Armadas propias desde su independencia en 1944 y se apoya en su condición de miembro fundador de la OTAN y en un pacto de defensa con Washington que se remonta a 1951 para garantizar su protección.
La alargada sombra de Groenlandia
Reikiavik ya tenía motivos para mostrarse inquieta por las intenciones de Washington en la región. Trump ha deslizado la idea de anexionarse Groenlandia, un territorio autónomo danés situado a apenas 300 kilómetros de las costas islandesas, y su pulso arancelario con Canadá ha alimentado la sensación de que los socios tradicionales de Estados Unidos en el Atlántico Norte ya no pueden dar por sentada la relación.
Asimismo, el polémico mensaje se produce apenas unos días después de que los islandeses rechazaran en un referéndum la posibilidad de reanudar las negociaciones con la Unión Europea para su posible adhesión al bloque, una posibilidad que muchos en la isla veían con buenos ojos frente a las aparentes aspiraciones expansionistas de Trump.
El 52,8 % de los votantes rechazó la propuesta en el referéndum celebrado el pasado 29 de agosto, frente al 47,2 % que votó a favor. En total, se emitieron 225.031 votos, con una participación del 82,5 % del censo electoral.