En una entrevista con 'Euronews', el comisario Valdis Dombrovskis afirma que primero deben aclararse las cuestiones pendientes sobre las necesidades presupuestarias de Ucrania. Kiev ha pedido a sus aliados cubrir un déficit de financiación de 23.000 millones de euros.
La Unión Europea necesita determinar con precisión el alcance de las crecientes necesidades presupuestarias de Ucrania antes de decidir cómo cubrir el agujero, afirmó a 'Euronews' el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, responsable del apoyo al país agotado por la guerra.
"Es evidente que necesitamos hacer una evaluación adecuada y detallada, pero entendemos que la guerra sigue librándose con gran intensidad. Es más, Rusia está intensificando sus ataques", señaló Dombrovskis en una entrevista grabada en Riga, Letonia.
"En consecuencia, la situación económica en Ucrania también es muy difícil, así que podemos comprender que esto derive en mayores necesidades de financiación para el país", añadió. "Todavía quedan cuestiones por aclarar."
El mes pasado, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski pilló por sorpresa a sus aliados cuando les pidió que cubrieran un déficit de 27.000 millones de dólares (23.000 millones de euros) en el Ministerio de Defensa.
Kiev sostiene que el desfase es consecuencia de haber adelantado fondos previstos para la segunda mitad del año para cubrir costes en los primeros seis meses.
Los 23.000 millones de euros se necesitan para personal, apoyo social y adquisición de armamento, incluidos alrededor de 6.000 millones en pagos anticipados para entregas previstas a comienzos de 2027.
Bruselas, sin embargo, todavía no está convencida y quiere un desglose completo para entender el tamaño del agujero, de dónde procede y cómo puede cubrirse. El Fondo Monetario Internacional también participa en las conversaciones técnicas.
Como posible solución, Zelenski ha propuesto que la UE acelere los desembolsos del préstamo de apoyo de 90.000 millones de euros. Pero esto alteraría el calendario original del bloque, que reserva 45.000 millones para 2026 y otros 45.000 millones para 2027.
Anticipar los pagos conlleva el riesgo de quedarse sin ayuda el próximo año y agravar el problema. La Comisión aún no ha recibido una petición formal de Kiev en ese sentido.
"En primer lugar, tenemos que determinar con exactitud cuáles son esas necesidades adicionales de financiación y después hablar con las autoridades ucranianas sobre cómo las financiamos", dijo Dombrovskis, señalando que el préstamo de 90.000 millones de euros permite "ciertos ajustes".
Este déficit imprevisto ha reavivado las dudas sobre la rendición de cuentas y la transparencia, cuestiones que han marcado a Ucrania desde el inicio de la invasión a gran escala de Rusia. El país se ha visto sacudido por múltiples escándalos de corrupción y denuncias de fraude, despilfarro y mala utilización de fondos.
Como condición para el préstamo, Kiev concedió a Bruselas derechos de supervisión sobre su cuenta bancaria. La Comisión también revisa los contratos de compra de armamento.
"Prestamos una atención muy especial a las cuestiones de buen gobierno, buena gestión financiera y lucha contra la corrupción en todos estos programas, que también forman parte de la condicionalidad de nuestro programa de asistencia macrofinanciera", afirmó Dombrovskis.
Hasta ahora se han desembolsado 3.200 millones de euros en ayuda presupuestaria y 8.350 millones de euros en ayuda militar con cargo al tramo de 45.000 millones destinado a 2026.
Un posible camino a seguir con los activos
Como alternativa a acelerar el préstamo, Ucrania ha instado a los países de la UE a replantearse el uso de los activos inmovilizados del Banco Central ruso.
La UE mantiene 210.000 millones de euros de estos activos, la mayoría en Euroclear, en Bélgica.
Suecia, Países Bajos, España y Polonia, con el respaldo de los países bálticos, encabezan un nuevo impulso para resucitar este plan no probado, que se vino abajo el año pasado tras tensas discusiones. Bélgica ya ha advertido de que sus objeciones no han "desaparecido por arte de magia".
La Comisión está dispuesta a ayudar a los Estados miembros, indicó Dombrovskis, pero se ha resistido a comprometerse a presentar un nuevo texto jurídico.
"El año pasado presentamos una propuesta legislativa concreta para utilizar esos activos. Lamentablemente, los Estados miembros no lograron ponerse de acuerdo, principalmente por la resistencia de Bélgica", dijo.
"Pero estamos desde luego preparados para retomar esas discusiones, buscar las garantías adicionales que puedan ser necesarias y ayudar a encontrar una salida".
Dombrovskis evitó precisar qué cambios en la constelación política serían necesarios para que el Ejecutivo decidiera ir más allá, pero insinuó que se esperará a tener garantías de que "se puede alcanzar un acuerdo entre los Estados miembros".
En el intento anterior, responsables belgas criticaron duramente a la Comisión por no haber consultado al país antes de plantear este ambicioso plan, sin precedentes.
Para intentar desbloquear la situación, Ucrania ha propuesto trasladar los activos rusos que se encuentran en Euroclear a un depositario de titularidad europea.
Una coalición transversal de 122 eurodiputados también ha apoyado el traslado. Mientras el debate continúa, Bruselas incrementa la presión sobre los aliados occidentales, que se espera financien un tercio de las necesidades de Kiev.
El presidente estadounidense Donald Trump dijo la semana pasada que pedirá a los europeos que reembolsen la ayuda estadounidense concedida a Ucrania por la Administración anterior.
En su entrevista con 'Euronews', Dombrovskis restó importancia a la amenaza de Trump. "La Unión Europea y sus Estados miembros son con diferencia los principales valedores y contribuyentes financieros de Ucrania", afirmó.
"Pero es importante que otras jurisdicciones, incluida Estados Unidos, también hagan su parte. En cierto modo, así es como abordamos esta cuestión".