La Policía y la compañía ferroviaria investigan ahora el accidente. Mientras, las pruebas de alcohol y drogas al maquinista han dado negativo.
Al menos 44 personas han resultado heridas, una de ellas de gravedad, después de que un tren con 186 personas a bordo descarrilara el viernes en el norte de Francia, según las autoridades.
El ministro de Transportes, Philippe Tabarot, escribió en la red social X que el tren circulaba entre las ciudades normandas de Rouen y Caen. Se activó un plan de respuesta para múltiples víctimas, que movilizó a 130 bomberos, cinco equipos médicos y 80 vehículos.
Las autoridades locales señalaron en un comunicado que el incidente se produjo sobre las 19:45 del sábado.
"De repente se sintieron algunas sacudidas y, al cabo de unos tres segundos, fueron cada vez más fuertes", relató a los medios locales uno de los pasajeros, Louis, de 24 años. "Ya no podía permanecer sentado en mi asiento", añadió, "las ventanas se rompieron parcialmente, las piedras de la vía entraron en el vagón. Fue realmente impactante. Todavía estoy temblando".
En total resultaron heridos 44 pasajeros, así como una joven de 18 años que fue evacuada "en estado crítico", según el fiscal de Rouen, Sebastien Gallois. Mientras tanto, las pruebas de drogas y alcohol realizadas al maquinista dieron negativo.
La compañía ferroviaria SNCF Reseau, gestora de la red ferroviaria francesa, indicó a los medios locales que se ha suspendido la circulación y que, para permitir la intervención de los servicios de emergencia, se cortó la corriente en las vías.
"La prioridad es atender a los pasajeros y después restablecer unas condiciones de circulación seguras", señaló SNCF Reseau. La Policía y las autoridades ferroviarias investigan las causas del accidente.