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Las casas de subastas se lanzan a por los criptomillones

Las casas de subastas se lanzan a por los criptomillones
Las casas de subastas se lanzan a por los criptomillones   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
Por Reuters

Por Elizabeth Howcroft

LONDRES, 8 nov – Poco podía saber James Christie hace unos 240 años, mientras vendía obras maestras de Rembrandt y Rubens a Catalina la Grande, que un día su casa de subastas ofrecería monos virtuales a una empresa de criptografía por más de un millón de dólares.

Tampoco el fundador de Sotheby’s, Samuel Baker, que subastaba cientos de ediciones raras de libros por unos 1.000 dólares en 1744, habría imaginado que vendería una copia del código fuente original de la World Wide Web, como ‘token’ no fungible o no intercambiable (NFT por sus siglas en inglés), por más de 5 millones de dólares.

Los tiempos cambian.

“Todo el mundo quiere vender un NFT”, afirma Cassandra Hatton, responsable mundial de ciencia y cultura popular de Sotheby’s. “Mi bandeja de entrada está simplemente saturada”.

Sotheby’s ha vendido en 2021 65 millones de dólares en NFT, mientras que su gran rival Christie’s ha vendido más de 100 millones de dólares de este nuevo tipo de criptoactivo, que recurre al blockchain para registrar quién es el propietario de objetos digitales como imágenes y vídeos, aunque se puedan ver, copiar y compartir libremente como cualquier otro archivo online.

Estas cifras de ventas de las principales casas de subastas del mundo representan alrededor del 5,5% de sus ventas de arte contemporáneo, según datos de Art Market Research. Es un gran aumento, dado que los NFT han despegado en el último año.

Muchos compradores pertenecen a una nueva categoría de clientela adinerada: personas que han hecho su fortuna gracias a las criptodivisas, según explicaron a Reuters especialistas en arte que participan en las ventas de NFT en las principales casas de subastas. En una venta online de NFT de Sotheby’s en junio, que obtuvo 17,1 millones de dólares, casi el 70% de los compradores eran nuevos.

De hecho, los tres NFT de monos dibujados que se vendieron por 982.500 libras (1,3 millones de dólares) en Christie’s en Londres el mes pasado fueron comprados por Kosta Kantchev, que dirige una plataforma de préstamos de criptomonedas llamada Nexo.

Las caricaturas, de un conjunto llamado Bored Ape Yacht Club, supusieron la primera venta de NFT de Christie’s en Europa y se ofrecieron en su mayor subasta presencial desde el inicio de la pandemia.

Kantchev se codeaba con coleccionistas de arte que pujaban por obras de David Hockney, Jean-Michel Basquiat y Bridget Riley, lo que constituye una señal de los nuevos tiempos.

“Por un lado, estaban las personas trajeadas en la parte delantera, y en los laterales, había gente al teléfono haciendo ofertas semianónimas”, dijo Antoni Trenchev, que dirige Nexo con Kantchev. “Luego, en la parte de atrás, había empresarios y gente de la industria de las criptomonedas pujando; estos no vienen con traje”.

Trenchev dijo que su compra de los monos era una apuesta por que el mercado de los NFT siga creciendo, alimentado por el auge del “metaverso” en los mundos online, donde se puede comprar o vender prácticamente cualquier cosa, desde avatares y ropa hasta terrenos y edificios.

De hecho, el arte digital es sólo una parte del crecimiento explosivo de las ventas de NFT, que superaron los 10.000 millones de dólares sólo en el tercer trimestre de este año, multiplicándose por ocho respecto a los tres meses anteriores.

“Estamos trabajando en nuevas e interesantes herramientas financieras para las NFT que estimularán la adopción de esta clase de activos”, dijo Trenchev, refiriéndose a la posibilidad de que Nexo venda productos financieros basados en las NFT como activo subyacente.

No son los únicos que apuestan por el metaverso. Facebook, una empresa con un valor de casi un billón de dólares se ha rebautizado como Meta basándose en la idea de que los entornos y experiencias virtuales cada vez más inmersivos son el futuro.

TRADICIÓN TRASTOCADA

El tiempo dirá si Mark Zuckerberg es un visionario o no. Sin embargo, el auge de los NFT está empujando a las casas de subastas, más antiguas que Silicon Valley, a un nuevo mundo.

Para cazar a su nueva generación de compradores, las grandes casas de subastas están recurriendo a las redes sociales.

Noah Davis, jefe de ventas de arte digital de Christie’s, dijo que sus potenciales compradores de NFT estaban contentos de que desaparezcan las formalidades que normalmente se utilizan para atraer a los coleccionistas de arte, y añadió que recientemente negoció un contrato a través de la plataforma de mensajería Discord y registró a los compradores para una subasta a través de Twitter.

“Ahí es donde sucede, ahí es donde se prestan los servicios al cliente”, dijo a Reuters, añadiendo que era notable la rapidez de este proceso en comparación con los métodos tradicionales.

En otro gran cambio digital, las casas de subastas suelen abastecerse de NFT directamente a partir de los criptoartistas, en muchos casos, figuras poco conocidas y con seudónimo.

En el mercado del arte físico, por el contrario, las ventas primarias de los artistas suelen correr a cargo de las galerías, mientras que las casas de subastas se centran tradicionalmente en las ventas del mercado secundario.

“Para mí la mayor sorpresa es que los artistas quieren trabajar con las casas de subastas directamente. Siempre hemos estado en el mercado secundario”, afirma Rebekah Bowling, especialista principal de arte del siglo XX y contemporáneo en Phillips, otra casa de subastas mundial.

“La estructura tradicional se ha puesto patas arriba”, dijo Bowling, que utiliza Twitter y Clubhouse para llegar a los artistas.

POR QUÉ LASCRIPTOSONARRIESGADAS

Sin embargo, estos recién llegados a un metaverso indómito también se enfrentan a una nueva dimensión de riesgo, sobre todo en torno a las criptomonedas, que los que se han enriquecido con ellas suelen utilizar para pagar los NFT.

Las casas de subastas pueden enfrentarse a riesgos legales en cuanto a los requisitos de conocimiento del cliente (KYC, por sus siglas en inglés) y de lucha contra el blanqueo de dinero (AML, por sus siglas en inglés), dijo Max Dilendorf, abogado especializado en criptomonedas y socio del bufete de abogados Dilendorf en Nueva York.

“Estos productos podrían ser valores y cuando una galería está seleccionando un artista o un producto es mejor que cumpla con la diligencia debida”, dijo, añadiendo que el blanqueo de dinero a través de las criptodivisas era un “hecho conocido”.

Sotheby’s no hizo comentarios sobre sus procedimientos KYC o AML. Christie’s dijo que sus normas de KYC y AML en las ventas de NFT eran las mismas que las correspondientes a las obras de arte físicas, aunque declinó entrar en detalles. Phillips dijo que comprobaba que los compradores tuvieran fondos suficientes en su cartera de criptomonedas.

Otra cuestión es que, aunque las NFT se comercializan como una forma de registrar indiscutiblemente la propiedad de un activo digital, pueden surgir problemas.

Una venta de NFT en Sotheby’s realizada en junio —en la que un comprador gastó 1,5 millones de dólares en lo que se comercializó como el primer NFT de la historia, una simple animación geométrica llamada “Quantum” de Kevin McCoy- se complicó porque un demandante apareció diciendo que era propietario de una versión anterior y original del mismo NFT, según dijeron el comprador y el demandante a Reuters. La disputa sobre cuál podía considerarse realmente el primer NFT hizo que la transacción se retrasara, y los registros de blockchain muestran que la compra no se transfirió hasta varias semanas después de la venta.

Por otra parte, tras la subasta de Sotheby’s de un NFT que representaba el código fuente de la World Wide Web, que alcanzó los 5,4 millones de dólares, los observadores advirtieron errores en la versión de vídeo del código incluida.

Sotheby’s no respondió a una solicitud de comentarios sobre ninguna de las dos ventas.

Pablo Rodríguez-Fraile, un coleccionista afincado en Miami que compra tanto NFT como arte físico, dijo que los pasos que han dado las casas de subastas en el ámbito digital han sido muy positivos.

“Creo que están normalizando el ecosistema, y creo que muy pronto encontrarán el camino correcto”, dijo.

“Pero el reto del comisariado y el reto tecnológico son importantes”, añadió, en referencia a las casas de subastas que actúan como galerías al encargarse de las ventas primarias.

El martes, Christie’s venderá un nuevo NFT de Beeple, el artista cuyo NFT alcanzó los 69 millones de dólares en Christie’s en marzo. Fue la primera vez que una gran casa de subastas vendió una obra de arte que no existe físicamente.

Sin embargo, esta vez su obra se venderá en forma física, además de NFT. Al menos en Christie’s, el mundo real sigue teniendo cierto atractivo.

(1 dólar = 0,7414 libras)