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Un exmoderador de contenidos en Kenia demanda a Meta por sus condiciones de trabajo

Un exmoderador de contenidos en Kenia demanda a Meta por sus condiciones de trabajo
Un exmoderador de contenidos en Kenia demanda a Meta por sus condiciones de trabajo   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022
Por Reuters

Por Ayenat Mersie

NAIROBI – Un antiguo moderador de contenidos que trabajaba para el grupo propietario de Facebook, Meta Platforms, presentó el martes una demanda en la que alega que las malas condiciones de trabajo de los moderadores contratados por la empresa estadounidense violan la Constitución de Kenia.

La demanda, presentada también contra la empresa local de externalización de Meta, Sama, alega que los trabajadores que moderan las publicaciones de Facebook en Kenia han sido sometidos a condiciones de trabajo poco razonables, como salarios irregulares, apoyo inadecuado en materia de salud mental, persecución sindical y violaciones de su privacidad y dignidad.

La demanda, presentada por una persona en nombre de un colectivo, reclama una compensación económica, una orden para que los moderadores subcontratados tengan la misma atención sanitaria y escala salarial que los empleados de Meta, que se protejan los derechos de sindicación y una auditoría independiente de derechos humanos de la oficina keniata.

Un portavoz de Meta dijo a Reuters: “Nos tomamos muy en serio nuestra responsabilidad con las personas que revisan contenidos para Meta y exigimos a nuestros socios que proporcionen una remuneración, unas prestaciones y un apoyo líderes en el sector. También animamos a los revisores de contenidos a que planteen los problemas cuando tengan conocimiento de ellos y realizamos regularmente auditorías independientes para asegurarnos de que nuestros socios cumplen con los altos estándares que esperamos.”

Sama declinó hacer comentarios antes de ver la demanda, pero ya ha rechazado anteriormente las afirmaciones de que sus empleados reciben una remuneración injusta, que el proceso de contratación es opaco o que sus prestaciones de salud mental son inadecuadas.

Las peticiones específicas de la demanda son más detalladas y de mayor alcance que las solicitadas en casos anteriores, y podrían repercutir más allá de Kenia.

“Esto podría tener efectos en cadena. Facebook va a tener que revelar muchas cosas sobre cómo dirige su operación de moderación d econtenidos”, dijo Odanga Madung, miembro de la Fundación Mozilla, una organización mundial sin ánimo de lucro con sede en Estados Unidos dedicada a los derechos en Internet.

En todo el mundo, miles de moderadores revisan las publicaciones en las redes sociales que podrían incluir violencia, desnudos, racismo u otros contenidos ofensivos. Muchos de ellos trabajan para contratistas externos y no para empresas tecnológicas.

Meta se ha enfrentado con anterioridad al escrutinio sobre las condiciones de trabajo de sus moderadores de contenidos.

El año pasado, un juez de California aprobó un acuerdo de 85 millones de dólares entre Facebook y más de 10.000 moderadores de contenidos, que habían acusado a la empresa de no protegerlos de los daños psicológicos derivados de su exposición a imágenes explícitas y violentas.

Facebook no admitió haber actuado mal en el caso de California, pero aceptó tomar medidas para proporcionar a sus moderadores de contenidos —contratados por terceros— entornos de trabajo más seguros.

VIDEOSVIOLENTOS

La demanda de Kenia fue presentada en nombre de Daniel Motaung, reclutado en 2019 desde Sudáfrica para trabajar para Sama en Nairobi. Motaung dice que no se le dieron detalles antes de su incorporación sobre la naturaleza del trabajo, consistente en la revisión de publicaciones de Facebook.

El primer vídeo que Motaung recuerda haber moderado fue una decapitación. Los contenidos perturbadores se acumularon, pero Motaung dice que su salario y el apoyo a su salud mental eran inadecuados.

“Me han diagnosticado un grave trastorno de estrés postraumático”, dijo Motaung a Reuters. “Estoy viviendo (…) una película de terror”.

Los abogados de Motaung dijeron que Meta y Sama crearon un entorno peligroso y degradante en el que los trabajadores no recibían las mismas protecciones que los empleados de otros países.

“Si en Dublín no se puede mirar contenido nocivo durante dos horas, esa debería ser la norma en todas partes”, dijo la abogada de Motaung, Mercy Mutemi. “Si necesitan tener un psicólogo de guardia, eso debería aplicarse en todas partes”.

Poco después de incorporarse a Sama, Motaung intentó formar un sindicato para defender a los cerca de 200 trabajadores de la empresa en Nairobi.

Fue despedido poco después, lo que, según él y sus abogados, se debió al intento de sindicalización. Los derechos sindicales están consagrados en la constitución keniana.

Sama no ha comentado esta acusación.

El caso de Motaung fue revelado por primera vez en una investigación publicada por la revista Time en febrero.