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El BCE pone fin a la compra de bonos y señala una subida de tipos de 25 puntos básicos en julio

El BCE pone fin a la compra de bonos y prevé subidas de tipos en julio y septiembre
El BCE pone fin a la compra de bonos y prevé subidas de tipos en julio y septiembre   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022
Por Reuters

FRÁNCFORT, 9 jun -El Banco Central Europeo puso fin el jueves a un prolongado plan de estímulo y señaló una serie de subidas de los tipos que podrían ampliarse a partir de septiembre si las perspectivas de inflación no mejoran.

El BCE teme que el crecimiento de los precios se extienda y se convierta en una espiral de precios y salarios difícil de romper, poniendo fin a una década de crecimiento anémico de los precios y anunciando una nueva era de precios más altos.

El BCE ha anunciado que pondrá fin a la compra de bonos el 1 de julio y subirá los tipos de interés en 25 puntos básicos ese mismo mes. Volverá a subirlos en septiembre y podría optar por un movimiento mayor si la inflación sigue sorprendiendo.

“El Consejo de Gobierno tiene la intención de elevar los tipos de interés oficiales del BCE en 25 puntos básicos en su reunión de política monetaria de julio”, dijo el BCE.

“El Consejo de Gobierno prevé volver a subir los tipos de interés oficiales del BCE en septiembre”, dijo. “Si las perspectivas de inflación a medio plazo persisten o se deterioran, será apropiado un incremento mayor en la reunión de septiembre”.

El rápido aumento de la inflación fue impulsado inicialmente por los precios de la energía, pero los costes de los alimentos y los servicios también están subiendo ahora.

El tamaño de las subidas de tipos para frenar el crecimiento de los precios ha sido objeto de un intenso debate por parte de los dirigentes monetarios del BCE. Su economista jefe Philip Lane prefiere movimientos de 25 puntos básicos en julio y septiembre, pero otros abogan por considerar 50 puntos básicos.

En apoyo de sus argumentos, el BCE ha vuelto a elevar sus previsiones de inflación, que ahora se sitúa en el 6,8% este año, frente a la previsión anterior del 5,1%. En 2023, prevé la inflación en el 3,5%, y en 2024 la prevé en el 2,1%, lo que supone cuatro años consecutivos en que la inflación se supera.

“El Consejo de Gobierno anticipa que será conveniente una senda gradual pero sostenida de nuevos aumentos de los tipos de interés”, dijo el BCE.

“La alta inflación es un reto importante para todos nosotros. El Consejo de Gobierno se asegurará de que la inflación vuelva a su objetivo del 2% a medio plazo”, dijo.

Los mercados prevén subidas de tipos de 139 puntos básicos para finales de este año, es decir, un aumento en cada reunión a partir de julio, y algunas de las subidas superan los 25 puntos básicos.

También prevén un conjunto de 230 puntos básicos de movimientos en el tipo de depósito para finales de 2023, lo que sitúa el pico de los tipos de interés cerca del 2%.

Esto deja a Lagarde en una posición complicada el jueves, apenas unos meses después de que dijera que era muy poco probable una subida de tipos este año.

Si no hace caso a los mercados, se podría valorar un endurecimiento aún más agresivo, lo que elevaría innecesariamente los costes de los préstamos. Pero si se retrae con fuerza, la presidenta del BCE podría señalar un compromiso que podría quedar obsoleto en unas semanas, al igual que la promesa de no subir los tipos.

La primera subida de tipos del BCE en más de una década le dejará por detrás de la mayoría de sus homólogos mundiales, incluida la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco de Inglaterra, que han subido los tipos de forma agresiva y han prometido aún más medidas.

A diferencia de la Reserva Federal, el BCE tampoco tiene planes de reducir su balance, y los dirigentes monetarios han reafirmado su compromiso de seguir reinvirtiendo el efectivo que vence de los 5 billones de euros de deuda pública y privada que posee el BCE.

¿DÓNDETERMINA?

Aunque el inicio del endurecimiento de la política monetaria ya está fijado, el punto final sigue siendo incierto.

Lagarde ha dicho que los tipos deberían moverse hacia el punto neutro en el que el BCE no simula ni frena el crecimiento. Sin embargo, este nivel es indefinido e inobservable, lo que deja a los inversores adivinando hasta dónde quiere llegar el BCE.

Otra cuestión es cómo gestionará el BCE la divergencia de los costes de endeudamiento de los distintos Estados miembros.

Los países más endeudados, como Italia, España y Grecia, ya han visto cómo los rendimientos de su deuda pública han subido más que los de Alemania o Francia, menos endeudados, lo que supone un dolor de cabeza para la política monetaria única del BCE.