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China sorprende con un recorte de tipos tras unos débiles datos económicos

China unexpectedly cuts key rates as economic data disappoints
China unexpectedly cuts key rates as economic data disappoints   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022
Por Reuters

PEKÍN/SHANGHÁI, 15 ago – El Banco Central de China recortó el lunes los tipos de interés de los préstamos en una medida sorprendente para reactivar la demanda, ya que los datos mostraron una inesperada desaceleración de la economía en julio, con la actividad de las fábricas y el comercio minorista afectados por la política de “cero COVID“ de Pekín y la crisis inmobiliaria.

El sombrío conjunto de cifras indica que la segunda economía del mundo tiene dificultades para recuperarse del revés del trimestre de junio al crecimiento debido a las estrictas restricciones del COVID, lo que ha llevado a algunos economistas a rebajar sus proyecciones.

La producción industrial creció un 3,8% en julio con respecto al año anterior, según la Oficina Nacional de Estadísticas china (ONE), por debajo de la expansión del 3,9% de junio y del aumento del 4,6% esperado por los analistas en una encuesta de Reuters.

Las ventas al por menor, que apenas volvieron a crecer en junio, subieron un 2,7% respecto a un año antes, por debajo de las previsiones de crecimiento del 5,0% y del 3,1% de junio.

“Los datos de julio sugieren que la recuperación económica perdió fuerza tras el fin de los confinamientos, ya que el impulso puntual de la reapertura se desvaneció y los boicots hipotecarios desencadenaron un nuevo deterioro en el sector inmobiliario”, declaró Julian Evans-Pritchard, economista sénior de China en Capital Economics.

“El Banco Popular de China ya está respondiendo a estos vientos en contra intensificando el apoyo (…). Pero como el crecimiento del crédito está siendo menos sensible a la relajación de las políticas que en el pasado, esto probablemente no será suficiente para evitar una mayor debilidad económica”.

Las bolsas locales recortaban las ganancias anteriores tras los datos, mientras que el yuan caía hasta mínimos de una semana frente al dólar y las monedas australiana y neozelandesa retrocedían desde sus recientes máximos de dos meses.

La economía china se libró por poco de una contracción en el trimestre de junio, lastrada por la cuarentena en Shanghái, nodo financiero, el empeoramiento del mercado inmobiliario y la persistente debilidad del gasto de los consumidores.

Los riesgos aún abundan, ya que muchas ciudades chinas, incluidos centros de producción y lugares turísticos populares, impusieron medidas de confinamiento en julio, tras detectarse nuevos brotes de la variante ómicron, más transmisible.

El sector inmobiliario, que se ha visto aún más sacudido por un boicot hipotecario que pesó sobre el ánimo de los compradores, se deterioró en julio. La inversión inmobiliaria se desplomó un 12,3% en julio, el ritmo más rápido de este año, mientras que la caída de las nuevas ventas se profundizó hasta el 28,9%. 

MANTENIENDO EL EQUILIBRIO

Para apuntalar el crecimiento, el banco central chino bajó el lunes inesperadamente los tipos de interés de las principales facilidades de préstamo por segunda vez este año.

Los responsables de política monetaria chinos intentan equilibrar la necesidad de apuntalar una frágil recuperación y erradicar nuevos focos de COVID. Como resultado, se espera que la economía no alcance su objetivo oficial de crecimiento este año fijado en torno al 5,5% por primera vez desde 2015.

Fu Linghui, portavoz de la ONE, atribuyó la debilidad de julio a los brotes esporádicos de COVID y a las olas de calor en el sur de China que afectaron a la actividad, en un contexto de ralentización de la recuperación económica mundial y de alta inflación

En la provincia oriental de Zhejiang, la ciudad de Yiwu, un proveedor mundial clave de productos pequeños y baratos, ha estado luchando con interrupciones relacionadas con el COVID de forma intermitente desde julio. Desde el 11 de agosto, muchas zonas de la ciudad están bloqueadas.

“Hemos detenido la producción de las fábricas desde que la ciudad impuso un ‘modo tranquilo’”, dijo un gerente de ventas de una fábrica de Yiwu que fabrica bienes de consumo.

La inversión en activos fijos, que Pekín espera que compense la ralentización de las exportaciones en el segundo semestre, creció un 5,7% en los siete primeros meses del año con respecto al mismo periodo del año anterior, frente a la previsión de un aumento del 6,2% y por debajo del 6,1% de enero-junio.

La situación del empleo sigue siendo frágil. La tasa de desempleo a nivel nacional, basada en una encuesta, se redujo ligeramente hasta el 5,4% en julio, frente al 5,5% de junio, aunque el desempleo juvenil se mantuvo obstinadamente alto, alcanzando un récord del 19,9% en julio.

El recorte de los tipos y los débiles datos de actividad se producen después de que las cifras oficiales del viernes mostraran que los nuevos préstamos en yuanes cayeron más de lo esperado en julio, ya que las empresas y los consumidores siguieron siendo reacios a endeudarse.