En la conferencia espacial de Bruselas se instó a los líderes espaciales europeos a acelerar misiones de seguridad y lanzar la constelación IRIS2 para 2029. Euronews Next destaca las claves y pregunta si el sector aún inspira.
Se acabó la era de los grandes discursos, 2026 debe ser el año en que Europa cumpla por fin sus promesas espaciales, afirmaron los líderes en la Conferencia Espacial Europea celebrada esta semana en Bruselas.
Aquí van los cinco mensajes principales de la conferencia, que alcanza ya su 18ª edición.
La seguridad, en primer plano
Las operaciones espaciales civiles han sido históricamente reticentes a sus vínculos con las militares, pero eso se acabó.
Con la guerra en Europa y la tensión geopolítica, el comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, advirtió en su discurso inaugural que "Los Estados miembros temen que la guerra se acerca", y que "solo la unidad puede disuadir a Putin y defender a la Unión Europea".
Destacó el nuevo servicio de navegación cifrado y seguro de los satélites Galileo de la UE, así como el lanzamiento la semana pasada de GOVSATCOM, un sistema soberano de comunicaciones por satélite que aprovecha equipos espaciales europeos ya existentes.
Para muchos profesionales del espacio, hablar abiertamente del llamado doble uso es un reconocimiento bienvenido de la realidad del sector desde sus inicios.
"La mayoría de los satélites que ponemos en órbita son de doble uso, ya hablemos de telecomunicaciones, de observación de la Tierra o de posicionamiento", dijo a Euronews Next el consejero delegado de Arianespace, David Cavaillolès. "Todo esto puede tener usos civiles y militares a la vez".
El director general de la Agencia Espacial Europea, Josef Aschbacher, criticó a los Estados europeos que actúan en solitario en materia de seguridad espacial. "Eso nos debilita", afirmó.
La ESA impulsa una iniciativa llamada European Resilience from Space (ERS) que, según Aschbacher, permite que "los Estados miembros conserven el control y la propiedad plena de sus activos nacionales, los pongan en común y los compartan con otros, y así Europa se beneficie de un sistema integrado de sistemas".
Pero no todos confían en las perspectivas del sector, pese a la afluencia récord de fondos procedentes de gobiernos e instituciones europeas en el último año.
Representantes de la industria en la Conferencia Espacial Europea aseguraron que necesitan más contratos públicos y una mejor visibilidad a largo plazo, y actores más recientes, como la búlgara Endurosat, dicen que siguen dependiendo del capital riesgo estadounidense para crecer.
Se aprietan los plazos para IRIS2
La nueva constelación europea IRIS2 de conectividad segura avanza con un calendario acelerado.
Kubilius dijo que había "pedido a todos los socios que redoblen y aceleren el paso", con 2029 previsto para los servicios iniciales, aunque muchos sospechan que se retrasará como mínimo hasta 2030.
Los miembros del consorcio SpaceRise, encargado de construir y operar esta flota de 290 satélites, aún tienen muchas preguntas sobre el proyecto y admiten a Euronews Next que, en ocasiones, hay "demasiados cocineros en la cocina". La fabricación de terminales en tierra y el aseguramiento de componentes críticos de satélite siguen siendo preocupaciones principales.
La construcción podría empezar tan pronto como este año, y los responsables asumen que los primeros satélites de IRIS2 podrán lanzarse con capacidades limitadas y mejorar de forma iterativa a lo largo de la década de 2030.
Aunque el cliente en la Comisión Europea está plenamente comprometido con IRIS2, se cuestionó la viabilidad comercial, y operadores de telecomunicaciones presentes en la conferencia afirmaron que adquirirán ancho de banda a competidores como Starlink.
El proyecto afronta nueva competencia con la recién anunciada constelación TeraWave de Blue Origin, dirigida a los mismos clientes institucionales y empresariales. No obstante, el consejero delegado de Hispasat, Luis Mayo, y el de SES, Adel Al-Saleh, dijeron a Euronews Next que ven el diseño similar de órbitas múltiples del competidor estadounidense como una validación de su enfoque.
Los grandes actores espaciales se alían en el Proyecto Bromo
Proyecto Bromo es el nombre en clave de la fusión de tres pesos pesados del sector, Airbus Defence and Space, Thales Alenia Space y Leonardo, que recibió en general una buena acogida en la conferencia.
La idea es que este 'bromance' tiene sentido empresarial si Europa quiere competir con Estados Unidos y China.
"Creo que es normal consolidar, intentar optimizar horizontalmente, ser más eficaces, quizá organizar mejor la fuerza laboral", dijo el director del European Space Policy Institute, Hermann Ludwig Moeller. No obstante, señaló a Euronews Next que el Proyecto Bromo podría sofocar las ganas del sector espacial de crear nuevas empresas emergentes y fomentar las pequeñas y medianas empresas.
Joost Elstak, vicepresidente de la finlandesa IceEye, lo calificó de "algo en general positivo si se mira desde la óptica europea, estamos tratando de ser más competitivos y de asegurar que la industria sea más capaz de competir a escala global".
Cavaillolès expresó una visión similar: "Lo que está claro es que el mundo cambia deprisa, así que necesitamos ser ágiles. En nuestro ámbito, el de los lanzadores, hicimos la consolidación y la simplificación hace algunos años. Ahora vemos que nuestros colegas de los satélites están haciendo lo mismo".
Anticipar las tormentas antes de que nos afecten
La predicción de tormentas intensas y violentas podría empezar a ser más precisa a finales de este año a medida que los servicios meteorológicos integren imágenes del nuevo satélite MTG-S1 de Eumetsat.
En Bruselas se presentaron las primeras imágenes de esta pionera sonda infrarroja, que muestran cómo evolucionan la temperatura, la humedad y la composición de nuestra atmósfera a distintas altitudes.
El instrumento realiza sus observaciones de forma simultánea en casi 2.000 longitudes de onda diferentes del espectro infrarrojo.
"Estas imágenes aportarán información en cuatro dimensiones sobre la atmósfera", dijo el director general de Eumetsat, Phil Evans.
Es decir, ofrece información a lo largo del perfil de la atmósfera conforme evoluciona en el tiempo. Y eso es una primicia europea.
La primera imagen se tomó en noviembre de 2025, desde una órbita geoestacionaria a 36.000 kilómetros sobre el ecuador, y muestra bandas de vapor de agua que cruzan el Atlántico, variaciones de temperatura muy marcadas en el Sahara, las cimas de las tormentas y penachos de fuentes de contaminación como plantas de fertilizantes.
El espacio aún inspira
Pese al foco en la seguridad y la competitividad europea, las misiones espaciales mantienen su capacidad de inspirar a quienes trabajan en el sector.
Elstak, de IceEye, recuerda estar sentado con ingenieros de la misión JUICE de la ESA a las lunas heladas de Júpiter "hablando de cómo la transferencia de Venus a Júpiter era lo que menos les preocupaba, y pensé 'eso está bastante bien'".
La directora de Observación de la Tierra de la ESA, Simonetta Cheli, dijo que quedó impresionada a comienzos de este año cuando se puso en servicio el satélite Biomass de la agencia.
"Biomass es una misión fabulosa", dijo a Euronews Next. "Analiza la absorción de CO2 por las selvas tropicales, una misión sobre el cambio climático con una tecnología asombrosa, un radar en banda P, nunca volado antes, fue realmente 'wow'", señaló.
El astronauta de la ESA Jean-François Clervoy admitió que sigue fascinado por la búsqueda de vida más allá de nuestro planeta. "Si, antes de morir, tengo el principio, solo el principio del principio de una respuesta a esa pregunta, seré feliz. Así que sigamos explorando", dijo.
Clervoy acudió a la Conferencia Espacial Europea como embajador de Venturi Space, de Mónaco, empresa preseleccionada por la NASA para fabricar componentes de un futuro rover lunar del programa Artemis. Si resulta elegida, las primeras ruedas en la Luna en este siglo podrían fabricarse en Suiza, alimentadas por baterías producidas en Mónaco y con un sistema de control francés.
Y hay más noticias inspiradoras en camino. En unos días, la próxima misión Artemis II debería llevar astronautas alrededor de la Luna por primera vez desde 1972, con su nave Orion apoyada en el European Service Module, fabricado en Alemania, para el aire, el agua y la propulsión.
Después, en febrero, la astronauta francesa de la ESA Sophie Adenot despegará hacia la Estación Espacial Internacional. En palabras de Aschbacher, "Hay mucho que esperar".