El programa cuenta con el respaldo de 13 países, todos ellos miembros de la Agencia Espacial Europea, y en él han participado más de 600 trabajadores. La nave ha sido ensamblada entre París y Bremen, pese a dar servicio a una compañía estadounidense.
La versión más potente del cohete europeo Ariane 6 ha despegado este jueves transportando 32 satélites para la red Amazon Leo, que pretende rivalizar con Starlink de Elon Musk.
El lanzamiento desde el puerto espacial europeo de Kourou, en Guayana Francesa, en la costa noreste de Sudamérica, es una primicia para Amazon. La empresa estadounidense fundada por el multimillonario Jeff Bezos es el principal socio comercial del Ariane 6, a pesar de que éste se promociona como símbolo de la soberanía europea en el sector.
Para hacer frente a los 32 satélites de Amazon Leo, el Ariane 6 ha sido mejorado con cuatro propulsores acoplables, en lugar de los dos utilizados en los cinco primeros vuelos. Su función es proporcionar empuje adicional, permitiendo al cohete transportar unas 21,6 toneladas métricas a la órbita baja terrestre, lo que supone más del doble de lo que puede levantar con sólo dos propulsores.
Los propulsores consumen 142.000 kilogramos de propulsante sólido en poco más de dos minutos antes de consumirse. Con 175 satélites ya en órbita, Amazon Leo pretende ampliar su constelación a 3.200. Su rival Starlink, por su parte, cuenta con casi 9.400 satélites.
El año pasado, el cohete europeo se centró en misiones institucionales, poniendo en órbita un satélite de reconocimiento militar francés, un satélite meteorológico de este mismo país y satélites de radar de observación de la Tierra y de navegación patrocinados por la Unión Europea.
La etapa principal se ensambla en Les Mureaux, al oeste de París, mientras que la superior se construye en una fábrica de Bremen (Alemania). Un cohete consta de unas 300.000 piezas. La etapa principal, la superior y los propulsores cruzaron el Atlántico hasta Guayana Francesa en un carguero equipado con velas para reducir las emisiones y ahorrar combustible.
Ariane 64 tiene 62 metros de altura y una etapa central de 5,4 metros de ancho. Se espera que la misión dure 1 hora y 54 minutos, desde el despegue hasta la separación de todos los satélites.
Además de sus propulsores, Ariane 6 está propulsado por un motor principal en la base de su etapa central que utiliza hidrógeno y oxígeno superenfriados como combustible. Un segundo motor se enciende una vez que la etapa superior escapa de la gravedad terrestre, colocando los satélites en sus órbitas precisas. Puede volver a encenderse hasta cuatro veces en vuelo.