Más de 1.000 directivos de empresas europeas expresan una profunda preocupación por la infraestructura de IA de Europa, y ven esencial contar con energía fiable y asequible y una conectividad segura y estable.
El auge de la inteligencia artificial (IA) se extiende por todos los sectores. Las empresas están adoptando la IA a gran velocidad y cada vez más personas la utilizan a diario. Los grandes actores del sector lanzan nuevas versiones con capacidades cada vez mayores.
Y la infraestructura, ¿está el mundo preparado para la oleada de IA?. Un estudio reciente de la empresa de telecomunicaciones Nokia apunta a que Europa aún no lo está. Una amplísima mayoría de responsables tecnológicos y empresariales en Europa considera que las redes actuales necesitarán importantes mejoras e inversiones para responder a las exigencias del superciclo de la IA.
Dos tercios de las empresas ya utilizan IA
La encuesta refleja que las empresas europeas consideran la IA esencial para impulsar la productividad y la innovación. Dos tercios de las compañías (67%) ya utilizan la IA al menos en parte, mientras que otro cuarto (15%) está llevando a cabo proyectos piloto. Los directivos aspiran ahora a una transformación impulsada por la IA en múltiples áreas.
Si se observan las aplicaciones de la IA a corto plazo en las empresas europeas, la ciberseguridad encabeza la lista con un 63%. También supera la mitad en la automatización de procesos de negocio (57%) y en la atención al cliente, incluidos agentes de IA y chatbots (55%).
Otras áreas son el desarrollo de productos e innovación (48%), la analítica predictiva y la toma de decisiones (48%), la robótica y los sistemas inteligentes (44%) y la optimización de la cadena de suministro y la logística (44%).
El gran reto es la infraestructura de IA
El informe de Nokia titulado 'AI is too big for the European internet' señala que, aunque las limitaciones de inversión, talento y suministro eléctrico siguen siendo críticas, el desafío de fondo está en la propia infraestructura de IA.
"Hoy, la columna vertebral digital del continente no está preparada para la IA, la conectividad de alto rendimiento está fragmentada y la seguridad queda expuesta", señala el informe.
La energía se perfila como la principal limitación de la infraestructura de IA
Según el informe, la energía es la mayor limitación de la infraestructura de IA en Europa, un análisis basado en una encuesta a más de 1.000 directivos europeos responsables de inversiones en IA.
Entre los encuestados figuran responsables de decisiones tecnológicas y de negocio, proveedores de infraestructuras de telecomunicaciones y centros de datos, así como empresas y organizaciones que planean adoptar e integrar la IA en sus operaciones.
"La capacidad de Europa para desplegar esta tecnología a gran escala choca con los límites de la producción energética y de la red", concluye el informe.
Alrededor de nueve de cada diez directivos (87%) temen que la infraestructura energética europea no pueda seguir el ritmo de la demanda de IA. Más de la mitad (57%) afirma que se encuentra en grave riesgo o que ya muestra signos de tensión.
Estas presiones ya se dejan sentir. Una de cada cinco empresas (21%) asegura que las restricciones energéticas están retrasando directamente proyectos de IA, mientras que otro 28% se ha visto obligado a modificar calendarios o la ubicación de las instalaciones.
Los elevados costes de la energía, a menudo vinculados a infraestructuras envejecidas, son otra fuente de preocupación. Una mayoría de compañías (52%) sostiene que los precios de la energía en Europa ya no son competitivos frente a sus rivales globales. Un 40% de los directivos señala las demoras en los permisos y un 35% menciona la insuficiente capacidad de la red o el acceso limitado a renovables.
Tres de cada cinco valoran deslocalizarse en busca de energía más barata
Aún más relevante, tres de cada cinco directivos (61%) de empresas europeas están estudiando trasladar algunas operaciones con gran consumo de datos a regiones con energía más barata, o ya lo han hecho.
Un 21% afirma que la deslocalización está sobre la mesa pero aún no se ha dado ningún paso, mientras que solo un 16% planea permanecer donde está con independencia del acceso a la energía.
"Mientras las empresas estadounidenses de IA y centros de datos cierran acuerdos directos con centrales nucleares para asegurarse el suministro energético de sus proyectos, Europa tiene mucho terreno que recuperar", advierte el informe.
La fiabilidad de Internet es otra gran preocupación
Los despliegues de IA exigen una conectividad muy robusta y las tensiones ya son visibles. Más de la mitad de las empresas (54%) informa de un pobre rendimiento de la red, con problemas de latencia, caídas de servicio o capacidad de transmisión ligados al aumento del tráfico de datos y de IA.
Un 16% afirma que estas interrupciones afectan de manera significativa a sus operaciones. Una amplia mayoría (77%) de compañías ya sufre problemas de conectividad incluso antes de acometer grandes esfuerzos para ampliar el uso de la IA.
Preguntados por la fiabilidad de Internet a medida que aumenten las cargas de trabajo de la IA, un 86% de los responsables de empresas europeas se declara preocupado. Esto indica que una gran mayoría considera que las redes actuales aún no están preparadas para gestionar una adopción generalizada de la IA.
El tráfico mundial de datos se disparará
Las previsiones apuntan a que el tráfico mundial de datos se multiplicará entre cinco y nueve veces de aquí a 2033, lo que impondrá una presión sin precedentes sobre unas redes europeas ya muy exigidas.
"Sin un despliegue decidido de redes resilientes y seguras, Europa corre el riesgo de quedarse como mera receptora de IA, dependiente de la infraestructura y las normas de otros, en lugar de consolidarse como una potencia en IA", sugiere el informe.
La soberanía forma parte de la infraestructura
El informe añade que la soberanía se ha convertido en la base de la confianza digital y que la seguridad se percibe como la clave para hacer posible esa soberanía.
La soberanía figura entre las principales prioridades de las empresas europeas. Un 86% considera muy o extremadamente importante mantener los datos y el control dentro de Europa. En torno a un 73% ve la soberanía como un factor crucial en la planificación de infraestructuras.
¿Qué reclaman las empresas europeas?
Para hacer frente a estos desafíos, los directivos piden una regulación más sencilla y homogénea entre mercados, un acceso más rápido al espectro y cambios en las normas de competencia que permitan la consolidación. También subrayan la necesidad de inversiones de todo el sector en redes eficientes desde el punto de vista energético y preparadas para la IA.