Un estudio de la Universidad de Maryland con 38 adultos revela que lo normal es expulsar gases 32 veces al día. El investigador Brantley Hall desarrolló una ropa interior inteligente con sensores químicos para analizar la salud intestinal, según 'Biosensors and Bioelectronics: X'.
Para muchas personas, la producción de gas es un tema difícil de tratar, pero los expertos afirman que es tan natural y cotidiano como respirar. Sin embargo, la cantidad de producción normal de gases no se conocía con claridad hasta hoy.
Brantley Hall, de la Universidad de Maryland, declaró a Scientific American: "En realidad, no sabemos cómo es la producción normal de flatos (gases). Sin una base de referencia, es difícil saber si la producción de gases de una persona es realmente excesiva", afirmó.
Para responder a esta pregunta, Hall y su equipo desarrollaron un dispositivo portátil llamado "ropa interior inteligente". El dispositivo mide los gases intestinales mediante sensores químicos.
En concreto, el dispositivo detecta el hidrógeno producido por los microorganismos del intestino. El gas suele contener hidrógeno procedente de los microbios, a veces metano, dióxido de carbono producido por el cuerpo y oxígeno.
El número de pacientes varía entre 4 y 59 al día.
En el estudio, 38 adultos sanos utilizaron el dispositivo durante sus horas de vigilia (excluyendo el ejercicio intenso y los viajes) durante una semana. Los participantes siguieron una dieta especial baja en fibra.
A mitad del estudio, la mitad de los participantes recibieron un suplemento de fibra para comprobar si sus bacterias intestinales producían más hidrógeno.
Según los resultados, los adultos sanos expulsan gases una media de 32 veces al día. Sin embargo, esta cifra varía mucho de una persona a otra: Hubo participantes que expulsaron gases un mínimo de 4 veces y un máximo de 59.
El estudio no midió si los gases eran olorosos o audibles. Los resultados de la investigación se publicaron en la revista revisada por pares 'Biosensors and Bioelectronics: X'.
El dispositivo detectó con éxito un aumento de la producción de hidrógeno en los participantes que tomaban suplementos de fibra.
Un único valor medio no es suficiente
Los investigadores señalan que el amplio abanico de frecuencias de las flatulencias diarias pone en entredicho la hipótesis de "caracterizar la fisiología humana mediante un único valor medio".
Determinar el intervalo normal podría ayudar a desarrollar tratamientos para personas con flatulencia excesiva. Hall también ha puesto en marcha una iniciativa denominada Atlas del Flato Humano. El objetivo es crear una gran base de datos sobre la producción de gases en toda la población.
En concreto, los investigadores quieren estudiar a las personas que producen pocos flatos a pesar de una dieta rica en fibra y a las que los producen con mucha frecuencia. "Sabemos muy bien qué microbios viven en el intestino, pero sabemos menos sobre lo que hacen exactamente en este momento", afirma Hall.
Según los expertos, estos estudios podrían contribuir al desarrollo de tratamientos más eficaces para la salud intestinal.