La primera dama de Estados Unidos inauguró una cumbre de la Casa Blanca sobre educación y tecnología global acompañada del robot humanoide, Figure 3.
Hay muchas maneras de inaugurar una cumbre internacional sobre política. Un robot humanoide pronunciando el discurso de bienvenida no suele ser una de ellas. Pero eso fue exactamente lo que ocurrió el miércoles en la Casa Blanca, donde Melania Trump entró en la cumbre 'Fostering the Future Together Global Coalition Summit' acompañada de Figure 3, un robot con forma humana desarrollado en Estados Unidos.
Antes de que hablara ningún ser humano, la máquina se dirigió al público y dijo que era un honer asistir al encuentro y "agradeció formar parte de ese movimiento histórico para empoderar a los niños a través de la tecnología y la educación". Poco después de dar la bienvenida a los invitados, el robot abandonó discretamente la sala y no volvió.
El encuentro reunió a representantes de más de 40 países, entre ellos Olena Zelenska, Brigitte Macron y Sara Netanyahu, junto a grandes compañías tecnológicas como Microsoft, Google y OpenAI.
Melania Trump presentó la iniciativa como un llamamiento a la acción para ampliar el acceso a la educación y a las herramientas digitales para los niños de todo el mundo y, al mismo tiempo, abordar la seguridad en línea y la alfabetización digital.
La misión, dijo, es alcanzable si los gobiernos y las empresas tecnológicas trabajan juntos, y animó a los asistentes a "dar un paso proactivo" tras esta cumbre inaugural, organizando reuniones regionales, colaborando con el sector privado y elaborando leyes destinadas a proteger a la infancia en un mundo cada vez más digital.
Al tiempo que celebraba la innovación, Melania Trump advirtió de que el optimismo sobre la tecnología debe ir acompañado de prudencia e insistió en que "la seguridad de nuestra próxima generación siempre es prioritaria".
"El conocimiento es la base de la civilización, pero aunque el mundo académico es interesante, la empresa es lo que resulta decisivo. Para que haya un crecimiento real en tecnología y educación, les animo a acercar los mundos público y privado", afirmó.
En un momento dado, la primera dama invitó a los asistentes a imaginar un aula dirigida por un educador humanoide de IA llamado Plato, un profesor digital siempre disponible capaz de impartir al instante en casa lecciones de literatura, ciencia, filosofía e historia.
Cerró el acto instando a los países a inspirar a los niños para que "construyan nuevas plataformas, creen nuevas industrias y optimicen la producción en todos los sectores", y reclamó que continúe el "diálogo colaborativo".