El Senado francés aprueba vetar las redes sociales a los menores, pero discrepa con el Gobierno sobre cómo aplicar la medida.
Los senadores franceses han aprobado un plan para restringir las redes sociales a los menores de 15 años, en un momento en que varios países europeos estudian vetos nacionales a estas plataformas para los menores. La reforma aprobada este martes es clave para cumplir una promesa del presidente francés, Emmanuel Macron. Retoma una propuesta presentada en enero en la Asamblea Nacional. Pero las dos cámaras del Parlamento francés manejan versiones distintas de la ley.
La Asamblea Nacional, la Cámara Baja que aprobó el texto en enero, reclama que todas las plataformas de redes sociales eliminen las cuentas de los menores de 15 años y rechacen nuevos usuarios por debajo de esa edad. También pide prohibir el uso de teléfonos móviles en los institutos.
Pero el Senado, que adoptó este martes una versión diferente del proyecto, propone un sistema de dos niveles que divide las plataformas en distintas categorías. Las primeras serían las señaladas como perjudiciales para el desarrollo físico, mental o moral del menor, y las segundas aquellas a las que se podría acceder con consentimiento paterno. La nueva versión del proyecto excluye además las plataformas educativas y las enciclopedias en línea.
La existencia de dos versiones del veto obligará previsiblemente a buscar un compromiso, lo que podría retrasar la aplicación de la ley. También está por definir el método concreto de verificación de edad, ya que estos sistemas se están debatiendo actualmente a escala de la Unión Europea. No se prevé que entren en vigor hasta comienzos de 2027.
La postura de Francia ante las redes sociales
Francia lleva años defendiendo normas más estrictas sobre el acceso de los menores a las pantallas y a las redes sociales. El presidente Macron afirmó en enero que "las emociones de los niños y los adolescentes no deben estar a la venta ni ser manipuladas por plataformas estadounidenses y algoritmos chinos".
En 2023, los legisladores aprobaron una ley que restringía el acceso a las redes sociales de los menores de 15 años y exigía además el consentimiento de sus padres para abrir una cuenta. Sin embargo, la norma nunca llegó a entrar en vigor porque chocaba con la Ley de Servicios Digitales (DSA) de la Unión Europea.
Tras la revisión de las directrices europeas el año pasado, los Estados miembros ganaron más margen para fijar sus propios límites de edad para las redes sociales, ya sea prohibiendo por completo el acceso a los menores por debajo de cierta edad o exigiendo el consentimiento de los padres para abrir una cuenta.
Australia se convirtió en diciembre en el primer país del mundo en prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, con el objetivo de protegerlos de los contenidos dañinos y del exceso de tiempo frente a la pantalla.
La respuesta de la UE a las prohibiciones de las redes sociales
La Unión Europea también reclama medidas más contundentes en todo el bloque. En noviembre, el Parlamento Europeo propuso una resolución no vinculante que fija en 16 años la edad mínima común en Europa para acceder a las redes sociales, a las plataformas de intercambio de vídeo y a los asistentes de inteligencia artificial.
Los eurodiputados plantearon que los menores de entre 13 y 16 años puedan acceder a estas plataformas con el consentimiento de sus padres. La Eurocámara propone fijar en toda la UE una edad digital mínima armonizada de 16 años para acceder a redes sociales, plataformas de vídeo y asistentes de IA, permitiendo que los jóvenes de 13 a 16 años lo hagan con autorización paterna.