Meta estaría utilizando software de seguimiento laboral para recopilar datos de sus empleados y entrenar sus sistemas de inteligencia artificial, una práctica que abre el debate sobre hasta dónde pueden llegar las empresas al usar la actividad del personal para mejorar estas herramientas.
La mayoría de los usuarios sabe que plataformas como Instagram rastrean su comportamiento y sus preferencias para entrenar algoritmos. Ahora, los empleados de la empresa propietaria de Instagram, Facebook y WhatsApp están sometidos a un seguimiento similar, destinado a alimentar el desarrollo de sistemas de IA.
Según Reuters, la multinacional tecnológica capturará los movimientos del ratón, los clics y las pulsaciones de teclado de los trabajadores. En algunos casos incluso podría tomar capturas de lo que aparece en sus pantallas.
El software que lo permite se llama Model Capability Initiative (MCI). Funciona en una lista concreta de sitios web y aplicaciones de trabajo y, en la práctica, convierte el comportamiento diario de los empleados en datos de entrenamiento para los modelos de IA de Meta. Un portavoz de Meta explicó a 'TechCrunch' que la compañía necesita ejemplos reales de cómo la gente utiliza los ordenadores.
Según informó 'CNBC', entre los varios centenares de sitios web incluidos en esa lista figuran Google, LinkedIn, Wikipedia, Slack y GitHub.
Renunciar al seguimiento no es posible
Según estas informaciones, el software se instala en los ordenadores de los empleados con sede en Estados Unidos, que no tienen la opción de desactivarlo. Pero Meta ha transmitido a su plantilla, según los memorandos citados por Reuters, que los datos recopilados a través del sistema no se utilizarán para evaluar el rendimiento de los empleados ni para ningún otro fin que no sea el entrenamiento de sus sistemas de IA.
El uso de la actividad de los empleados como datos de entrenamiento, tal y como se ha descrito, muestra cómo el comportamiento en el lugar de trabajo se está convirtiendo en parte del desarrollo de la IA. Esto plantea interrogantes sobre dónde termina la productividad y dónde empieza la vigilancia.