El histórico litigio entra en su segunda fase tras un veredicto previo de un jurado que ya declaró responsable a Meta de afectar a la salud de los menores mediante su algorimo e impuso cientos de millones de dólares en multas.
Un juicio histórico en el estado de Nuevo México, al sur de Estados Unidos, entra en una segunda fase decisiva que podría cambiar de forma radical la manera en que funcionan las plataformas de redes sociales en todo el mundo.
Los fiscales estatales piden a un juez que obligue a la empresa matriz de Instagram, Facebook y WhatsApp -Meta, de Mark Zuckerberg- a reformar partes clave de sus plataformas, incluidos los algoritmos que deciden qué ven los usuarios, ante las acusaciones de que perjudican la salud mental de los menores y facilitan la explotación.
El caso se produce tras un importante veredicto de un jurado que ya consideró a la empresa responsable e impuso 375 millones de dólares (unos 320 millones de euros) en sanciones. Todo ello llega además en un contexto de creciente escrutinio internacional. La Comisión Europea afirmó la semana pasada que entre el 10 y el 12% de los menores de 13 años utilizan Instagram y Facebook, lo que ha suscitado dudas sobre la eficacia de los controles de edad de Meta.
¿De qué trata el juicio?
Los fiscales de Nuevo México han llevado a Meta ante los tribunales al considerar que sus plataformas suponen un riesgo para la seguridad de los menores. Sostienen que algunas funciones de sus aplicaciones, como Instagram, han contribuido a una crisis de salud mental entre los jóvenes y han permitido la difusión de contenidos dañinos, incluida la explotación sexual infantil. Las declaraciones iniciales marcan el inicio de la segunda fase del juicio, en la que se determinará si las plataformas constituyen o no una "molestia pública" según la legislación estatal.
¿Qué se ha decidido ya?
En la primera fase del juicio, que tuvo lugar en marzo, un jurado falló en contra de Meta y ordenó el pago de 375 millones de dólares (unos 320 millones de euros) en sanciones civiles.
En su decisión, los miembros del jurado concluyeron que Meta incurrió en prácticas comerciales "inaceptables" que se aprovecharon de forma injusta de la vulnerabilidad y la falta de experiencia de los menores. El jurado también consideró que se produjeron miles de infracciones de la Ley de Prácticas Desleales del estado, una norma de Nuevo México que protege a los consumidores frente a prácticas empresariales abusivas.
Un portavoz de Meta declaró a la agencia Associated Press que la empresa no comparte el veredicto y que recurrirá. "Trabajamos intensamente para garantizar la seguridad de las personas en nuestras plataformas y somos claros sobre los retos que supone identificar y eliminar a los actores malintencionados o los contenidos dañinos", señala el portavoz. "Seguiremos defendiéndonos con firmeza y seguimos confiando en nuestro historial de protección de los adolescentes en internet".
¿Qué cambios reclaman ahora los fiscales?
Los fiscales reclaman rediseñar los algoritmos para que dejen de dar prioridad a la interacción constante y limitar funciones adictivas como el desplazamiento infinito o las notificaciones emergentes. Los fiscales sostienen que estos algoritmos priorizan actualmente la interacción por encima de la seguridad y fomentan un uso compulsivo.
También piden sistemas de verificación de edad más sólidos, que la protección de la privacidad de los menores sea la opción predeterminada y que las cuentas de menores tengan que estar vinculadas a un progenitor o tutor. El estado reclama además el nombramiento de un supervisor de seguridad infantil bajo la supervisión del tribunal.
¿Cuál es la respuesta de Meta?
La gigante tecnológica ha anunciado que recurrirá el veredicto anterior y se opone firmemente a los cambios propuestos. La empresa sostiene que las exigencias son poco realistas y podrían obligarle a "ignorar la realidad de internet".
Meta también invoca las garantías de libertad de expresión. "Los mandatos propuestos por el estado vulneran los derechos de los padres y coartan la libre expresión de todos los habitantes de Nuevo México", señala la compañía.
¿Qué va a pasar ahora?
Se espera que el juicio se prolongue durante tres semanas con testimonios de expertos, investigadores y directivos de Meta. A continuación, un juez decidirá si la empresa debe aplicar o no los drásticos cambios solicitados por la acusación.