Las empresas tienen estrategias de IA, pero pocas prueban que funcionan, según un informe reciente de KPMG. Euronews Next habló con Mathieu Wallich-Petit, de KPMG Francia, sobre cómo pasar de pilotos de IA a impacto real.
Las empresas se están moviendo con rapidez para adoptar la inteligencia artificial (IA), pero muchas siguen sin lograr demostrar su utilidad, explicó a Euronews Next Mathieu Wallich-Petit, Head of Clients & Markets de KPMG Francia, durante VivaTech, en París.
Según un informe de la compañía publicado en marzo, el 95% de sus clientes cuenta con una sólida estrategia de IA, mientras que el 64% ya ha obtenido resultados tangibles con esta tecnología.
Pero solo el ocho por ciento es capaz de medir con claridad el retorno de la inversión.
"Nuestros clientes han incorporado una estrategia real en IA, pero en la práctica, sobre el terreno, todavía hay un gran desfase", señaló Wallich-Petit.
Wallich-Petit afirmó que la función de KPMG es ayudar a las empresas a salvar esa brecha, ya que la tecnología evoluciona más rápido de lo que muchas organizaciones pueden adaptarse.
"Lo sorprendente es que el ritmo de aceleración de la tecnología es realmente exponencial", dijo. "Y vemos que la adopción dentro de cada empresa es prácticamente lineal".
Según la encuesta, solo en torno al diez por ciento de los clientes de KPMG está integrando ya la IA a gran escala.
En el sector de los seguros, señaló, las compañías han empezado a utilizar la IA más allá de la gestión de siniestros.
"Antes se centraba sobre todo en la automatización de los siniestros y ahora abarca prácticamente todo el recorrido, desde la evaluación de nuevos clientes y la fijación de precios hasta el servicio al cliente", explicó.
KPMG asegura que las empresas siguen aumentando sus presupuestos de IA porque los consejos de administración consideran que la tecnología les aporta una ventaja competitiva y les ayuda a atraer talento. Al mismo tiempo, las compañías vigilan cada vez más si esas inversiones generan retornos claros y rápidos, según Wallich-Petit.
Consejos para las empresas
El directivo francés añadió que la prioridad en la que deben centrarse los líderes durante la transición hacia la IA son los trabajadores.
"En mi opinión, se trata realmente de las personas, no es una cuestión de tecnología", afirmó. "Capacitar a las personas, formarlas, es probablemente el ángulo estratégico más importante para que una estrategia de IA tenga éxito".
Para las empresas que siguen atascadas entre los proyectos piloto y un despliegue más amplio, Wallich-Petit indicó que la prioridad es integrar la IA en los procesos cotidianos del negocio.
"La receta mágica consiste en pasar de las pruebas de concepto, de los pilotos, a integrarla de verdad en los procesos", dijo.
Eso implica también una gobernanza más sólida, una mejor gestión de los datos y más formación para los trabajadores, según Wallich-Petit.
"Siempre decimos que se trata de mantener a las personas en el circuito. Yo creo que es más que eso. Necesitamos que las personas estén al mando con la IA", señaló.
También subrayó que la soberanía en materia de IA se está convirtiendo en una preocupación creciente para las empresas, especialmente porque los negocios dependen de un número muy reducido de proveedores de modelos muy potentes.
"La idea principal no es depender de un único modelo, sino contar con una diversidad de modelos", dijo.
Esa cuestión se ha vuelto más concreta a medida que el acceso a algunos modelos avanzados de IA queda atrapado en la geopolítica.
En mayo, KPMG y la empresa estadounidense de IA Anthropic anunciaron una alianza global para integrar Claude en la plataforma de servicios a clientes de KPMG y dar a toda su plantilla acceso al asistente de IA.
Semanas después, Anthropic informó de que el Gobierno de Estados Unidos le había ordenado suspender el acceso a sus modelos Fable 5 y Mythos 5 para cualquier ciudadano extranjero.
Para más información sobre esta historia, puede ver el vídeo en el reproductor situado sobre estas líneas.