La hipótesis de la simulación sostiene que el universo podría ser una simulación informática creada por una civilización muy avanzada, quizá alienígena o una versión futura de la humanidad.
El filósofo Nick Bostrom, conocido por el "argumento de la simulación", afirmó en una nueva entrevista que personas en posiciones excepcionales como Elon Musk y el presidente de Estados Unidos Donald Trump tendrían más motivos que el resto para creer que podríamos estar viviendo dentro de una simulación por ordenador.
La hipótesis de la simulación plantea que el universo en el que vivimos podría ser una simulación informática creada por una civilización extremadamente avanzada. Se baraja que esa civilización pueda ser una sociedad extraterrestre o una versión muy lejana en el futuro de la propia humanidad.
Las tres posibilidades de Bostrom
Aunque la hipótesis de la simulación no goza de aceptación general en la comunidad científica, el tema se debate desde hace años en los círculos académicos. Se considera que comprobar de forma directa si vivimos o no dentro de una simulación no es posible, al menos con la tecnología actual. Pero eso no impide que los filósofos hagan cálculos de probabilidades.
En un artículo publicado en 2003 y titulado '¿Vives en una simulación por ordenador?', Bostrom defendía que, para que la hipótesis tenga sentido, al menos una de tres posibilidades debe ser cierta.
Según la primera posibilidad, la humanidad desaparecerá antes de alcanzar la tecnología necesaria para crear simulaciones tan avanzadas. En el segundo escenario, la humanidad logrará esa tecnología pero no se interesará por proyectos como simular a sus antepasados y no producirá un gran número de simulaciones. La tercera opción sostiene que los seres humanos ya están viviendo dentro de una simulación informática.
Según Bostrom, si la humanidad se transforma en una civilización "posthumana" y no renuncia a simular a generaciones pasadas, podría llegar a crear tantas simulaciones que la mayoría de los observadores no serían personas reales, sino conciencias dentro de esas simulaciones. Por ello, cuanto más convencidos estemos de que la humanidad no va a desaparecer, mayor sería también la probabilidad de que la hipótesis de la simulación sea cierta.
Si fueras Elon Musk o Donald Trump…
En la nueva entrevista que concedió a Max Raskin, uno de los académicos de referencia en este campo, Bostrom explicó que ese cálculo de probabilidades puede variar en cierta medida según las condiciones de vida de cada persona. Señaló que puede resultar razonable que quienes han alcanzado un éxito extraordinario en su carrera o han llegado a ocupar una posición inusual en la sociedad tiendan a creer más en la hipótesis de la simulación.
Bostrom afirmó: "Si fueras Donald Trump o Elon Musk, quizá llegarías a un punto en el que te detendrías a pensar '¿Cuál es realmente la probabilidad de que yo sea Donald Trump o Elon Musk?'".
Musk ya cree en la hipótesis de la simulación
Musk lleva mucho tiempo viendo con buenos ojos la hipótesis de la simulación. Sin embargo, no fundamenta esa idea en lo extraordinario de su propia vida, sino en el rápido avance de los videojuegos y de las tecnologías informáticas.
Donald Trump, en cambio, hasta ahora no ha hecho ninguna valoración pública sobre la hipótesis de la simulación.
Aunque estuviéramos en una simulación, nuestras experiencias serían reales
Bostrom subraya que esta reflexión solo tiene sentido en un escenario en el que no se simula a todo el mundo, sino a determinadas personas. Aun así, considera que la gente no debería darle demasiadas vueltas a esta posibilidad.
En la entrevista, el filósofo explicó que, de manera instintiva, cree que la persona que tiene delante es real y añadió que, incluso si viviéramos dentro de una simulación, eso no restaría valor a las experiencias humanas.
"Aunque supusiéramos que esto es una simulación, creo que tú y yo seríamos reales en el sentido que importa. Seguiríamos viviendo experiencias auténticas, nuestras acciones seguirían teniendo significado. La única diferencia sería que esta realidad estaría funcionando en un ordenador construido por una civilización avanzada".