El astronauta francés instó a Europa y a su país a "maximizar el rendimiento científico" de la próxima misión de la Agencia Espacial Europea a la Estación Espacial Internacional y subrayó la importancia de los vuelos espaciales para la soberanía estratégica europea.
El astronauta francés Thomas Pesquet declaró a Euronews que Europa y Francia deben "maximizar el retorno científico" de la próxima misión privada de la ESA a bordo de PAM-6 con destino a la Estación Espacial Internacional (EEI), que él mismo liderará en el verano de 2027.
En declaraciones a Euronews durante la Cumbre Internacional del Espacio, celebrada en París el miércoles y el jueves, Pesquet señaló que "sabemos que la EEI se acerca a su final y no sabemos cuándo volverá a tocarle el turno a Europa y, en particular, a Francia, teniendo en cuenta que las misiones de larga duración en la EEI se asignan por turnos".
Está previsto que la EEI se retire y sea desorbitada en 2030 debido al envejecimiento de sus equipos y a los problemas de mantenimiento, así como al giro del sector espacial hacia actividades comerciales.
Rusia y Estados Unidos lanzaron los primeros segmentos a finales de 1998 y los astronautas se instalaron dos años después. Europa y Japón añadieron sus propios módulos y Canadá aportó los brazos robóticos.
Pesquet forma parte del Cuerpo de Astronautas de la ESA, que selecciona, forma y proporciona tripulantes para misiones espaciales estadounidenses y rusas.
La Cumbre Internacional del Espacio, organizada conjuntamente por Francia y Alemania, reunió a dirigentes de la industria espacial, jefes de Estado y astronautas para reclamar una mayor soberanía europea y más inversión en el sector espacial.
Actualmente, la ESA no dispone de su propia nave tripulada operativa ni de un lanzador tripulado.
Para Pesquet, avanzar hacia una mayor soberanía espacial europea es un paso en la buena dirección, dado que mantener alianzas estables en el escenario internacional se ha convertido en un "desafío".
"Teniendo en cuenta las convulsiones en el panorama geopolítico, sin entrar en detalles, está claro que resulta difícil confiar en socios a largo plazo, la coherencia se ha convertido en un bien escaso en la escena internacional. Creemos que primero debemos hacer las cosas por nosotros mismos".
"Eso es algo que no va a cambiar en los próximos años", añadió.
El impulso de Europa para reforzar sus capacidades espaciales militares está motivado por la guerra de Rusia en Ucrania, así como por la decisión de alejarse de su histórica dependencia de Estados Unidos en el ámbito espacial.
La dependencia de Kiev del sistema Starlink de Elon Musk ha puesto de manifiesto la importancia estratégica de los servicios espaciales en la guerra, ya que las redes de satélites pueden proporcionar conectividad incluso cuando las infraestructuras están dañadas o destruidas.
"De cara al futuro, quizá haya más estaciones pequeñas en lugar de una gran estación, por ejemplo una estación europea. Me gustaría mucho ver estaciones estadounidenses, indias y chinas. También nos estamos preparando para ese mundo, que está llegando muy deprisa", afirmó Pesquet.
Pese a ello, aseguró que, una vez que los astronautas despegan, la geopolítica en la Tierra suele quedarse atrás. Una misma tripulación espacial puede incluir astronautas y cosmonautas de varias agencias, desde la ESA europea a la rusa Roscosmos y la estadounidense NASA.
"Recuerdo los inicios de mi carrera, hacia 2011, cuando ya tendíamos a centrarnos en las cosas que teníamos en común, en aquello que nos unía, en lugar de hablar de lo que nos dividía".
"Cuando formas parte de una tripulación, en un barco, en un avión o en un submarino, es parte de la inteligencia colectiva, así que mantenemos esta actitud. Es evidente que las relaciones entre las organizaciones no siempre son fáciles. Pero al menos a nuestro nivel no queremos que eso afecte a nuestro trabajo, no queremos que afecte a la seguridad, por eso mantenemos relaciones sanas".
Europa necesita una nueva estrategia espacial
La ESA incrementó de forma notable su financiación en noviembre de 2025, al aprobar un presupuesto récord de 22.300 millones de euros para el periodo 2026-2028, y de 35.000 millones de euros para el ámbito espacial de seguridad y defensa.
Para Géraldine Naja, directora de Transporte Espacial de la ESA, Europa ha "entendido" que necesita un cambio de estrategia tras haber invertido tradicionalmente mucho menos que Estados Unidos y China en el espacio.
"Si se compara el PIB y el número de habitantes, estamos gastando seis veces menos que Estados Unidos", afirmó.
Para Naja, el exitoso lanzamiento el sábado de Spectrum, el primer cohete comercial que alcanza la órbita desde el territorio continental europeo, por la empresa emergente alemana Isar Aerospace, supuso un avance importante en la buena dirección.
"Spectrum es un cohete construido y desarrollado por Isar Aerospace, una compañía incubada en Baviera que se ha beneficiado de varios programas de la ESA destinados a apoyar a nuevas empresas y ayudarlas a comercializar sus productos".
"El espacio es muy importante para la defensa, porque las tecnologías son distintas y además ahora hemos comprendido que las herramientas espaciales son absolutamente necesarias para cualquier política de defensa".
"Cuando se observa lo que ocurre a nuestro alrededor, por desgracia, la mayoría de las armas requieren comunicaciones y herramientas de navegación que solo puede proporcionar el espacio. El propio espacio puede convertirse en un escenario de guerra", señaló.