Según una nueva investigación, los sensores integrados en prendas sueltas superan a los dispositivos ajustados a la hora de registrar métricas corporales.
La mayoría de los dispositivos de salud y de seguimiento de la actividad física adoptan la forma de una correa en la muñeca o alrededor del cuerpo, pero una nueva investigación apunta a que la ropa más holgada puede registrar el movimiento con mayor precisión.
Según los resultados publicados en la revista 'Nature Communications', los tejidos sueltos pueden anticipar y captar el movimiento del cuerpo con un 40 por ciento más de precisión y utilizando un 80 por ciento menos de datos.
Los dispositivos 'wearables' actuales se ajustan a la piel, miden el movimiento bruto y los signos vitales y los convierten en indicadores más concretos, como pasos, calorías o fases del sueño.
El equipo de investigación ha desmontado la creencia extendida de que, si un sensor está suelto, los datos serán ruidosos o poco fiables. En realidad, la ropa holgada y fluida hace que el seguimiento del movimiento sea considerablemente más preciso.
"Es decir, podríamos alejarnos de la 'tecnología wearable', que se siente como equipamiento médico, y acercarnos a la 'ropa inteligente', como un simple botón o un alfiler en un vestido, que controla tu salud mientras haces tu vida con total naturalidad", explicó Matthew Howard, coautor del estudio y profesor de ingeniería en el King's College de Londres.
Añadió que, cuando alguien mueve el brazo, una manga suelta no se queda quieta, sino que se pliega y se mueve, reaccionando con más sensibilidad que un sensor más ajustado.
El equipo del King's College probó sensores sobre distintos tejidos, utilizando tanto personas como robots que realizaban una variedad de movimientos.
Compararon los resultados de las telas sueltas con los de sensores de movimiento estándar sujetos con correas y ropa ajustada y comprobaron que el enfoque basado en el tejido detectaba los movimientos con mayor rapidez, más precisión y con menos datos.
Los investigadores constataron que la precisión del sensor no se veía afectada por el lugar donde se colocaba en la prenda ni por la distancia desde el punto en que el tejido toca el cuerpo.
Precisión en los movimientos sutiles
Los sensores integrados en prendas más holgadas también podrían ayudar a detectar pequeños movimientos que los 'wearables' actuales suelen pasar por alto, como los temblores de párkinson.
"Con este enfoque podríamos 'amplificar' el movimiento de las personas, lo que permitirá registrarlo incluso cuando sea menor que el de los movimientos típicos de una persona sin discapacidad", explicó Irene Di Giulio, coautora del estudio en el King's College.
Añadió que esto podría permitir seguir a las personas en sus propios hogares o en residencias de mayores, vistiendo su ropa cotidiana, simplemente incorporando el sensor a los botones de las camisas.
"Podría facilitar que los médicos controlen a sus pacientes y que los investigadores recopilen datos esenciales para mejorar nuestra comprensión de estas afecciones y desarrollar nuevas terapias, incluidas tecnologías ponibles adaptadas a este tipo de discapacidades", señaló Di Giulio.
Las limitaciones de los rastreadores actuales
Los 'wearables' actuales han demostrado ser útiles para medir pasos y movimiento durante el ejercicio, sin embargo, presentan limitaciones en métricas clínicas como la variabilidad de la frecuencia cardiaca, la tensión arterial y los niveles de oxígeno.
Una investigación reciente ha concluido que dispositivos como los relojes Apple Watch miden con precisión los latidos en reposo, pero muestran inconsistencias y grandes errores al calcular el gasto energético, sobre todo durante la actividad física.