El Ejecutivo español avanza en la prohibición de bebidas energéticas para menores de edad, apoyándose en datos que alertan sobre los riesgos de la cafeína en adolescentes.
El Gobierno español pondrá en marcha una normativa para prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años, según ha anunciado el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy. La restricción será aún más estricta en el caso de las bebidas con alto contenido en cafeína: aquellas que superen los 32 miligramos por cada 100 mililitros no podrán venderse a menores de 18 años.
La iniciativa forma parte de un paquete más amplio de medidas destinadas a proteger la salud infantil y juvenil. En algunas regiones del país ya existen regulaciones similares. Por ejemplo, en Galicia entrará en vigor próximamente una norma que prohíbe tanto la venta como el consumo de bebidas energéticas a menores de 18 años, mientras que Asturias tramita una legislación con el mismo límite de edad. El Ejecutivo central busca ahora unificar criterios en todo el territorio nacional para evitar diferencias regulatorias entre regiones.
Fuentes del departamento señalan que la norma está en desarrollo y que aún no se ha cerrado su rango legislativo, dado que debe completar el proceso de tramitación y ajustarse a los plazos del Consejo de Ministros.
La prohibición se sumará a otras iniciativas adoptadas en los últimos años. La semana pasada, Consumo incluyó las bebidas energéticas en la restricción de publicidad de alimentos considerados insanos dirigida a menores. En 2024, el Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles ya vetó su venta en colegios e institutos.
Nueve de cada diez españoles apoyan la iniciativa
El anuncio se apoya en datos del barómetro sobre publicidad de alimentos y bebidas energéticas elaborado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), que indica que nueve de cada 10 personas en España respaldan la prohibición. Entre los encuestados de 18 a 35 años, el apoyo alcanza el 88,3%.
El estudio recoge también datos de consumo: el 25% de los encuestados toma bebidas energéticas con una frecuencia media de dos veces por semana; el 49% de quienes las consumen ingiere al menos una al día y el 47% las mezcla de forma habitual con alcohol.
La futura norma se sustenta además en el informe sobre riesgos asociados al consumo de bebidas energéticas elaborado en 2021 por el Comité Científico de la AESAN, que advertía de que un consumo elevado de cafeína puede provocar alteraciones del sueño, efectos psicológicos y del comportamiento, así como trastornos cardiovasculares.
Regulación de la publicidad infantil de alimentos
Además, está pendiente de aprobación otra norma con la que el ministro Pablo Bustinduy quiere restringir la publicidad de alimentos dirigidos al público infantil, con el objetivo de reducir la exposición de los menores a contenidos hipercalóricos y poco saludables que influyen negativamente en sus hábitos de consumo.
"Son anuncios nocivos para su salud", ha insistido el ministro, quien ha apelado al "deber" de las empresas del sector de no fomentar productos que perjudiquen el derecho a la salud de la infancia en España.
En la misma línea, Bustinduy ha vuelto a citar el último barómetro de la AESAN, que refleja un amplio respaldo social a esta regulación. Según la encuesta, ocho de cada diez ciudadanos consideran que debería prohibirse cualquier publicidad de productos no saludables dirigida a menores de edad.