El objetivo es que el próximo curso comience con el pleno cumplimiento de los nuevos requisitos, de modo que el entorno escolar sea modelo de alimentación saludable y de protección de la salud del alumnado.
En una importante iniciativa destinada a proteger la salud infantil y a combatir la obesidad de sus menores, el Ministerio de Sanidad de Grecia ha puesto en marcha la nueva normativa sanitaria actualizada que regula el funcionamiento de las cantinas escolares, los espacios de restauración y las máquinas expendedoras en todos los centros de Educación Primaria y Secundaria del país.
El objetivo es que el curso escolar 2026-2027 arranque con una adaptación plena de todos los actores implicados, de modo que el entorno escolar funcione como un modelo de alimentación saludable. En el centro de la reforma se sitúan estrictos criterios de calidad para los productos que podrán ofrecerse dentro de los colegios.
Entre los principales cambios figuran la prohibición total de los embutidos, la reducción obligatoria de las raciones en determinadas categorías de alimentos y la prohibición generalizada de los refrescos. La iniciativa se enmarca en el Programa Nacional para la Lucha contra la Obesidad Infantil y lleva la firma de la viceministra de Sanidad, Irini Agapidaki.
Con motivo de la publicación de la nueva normativa sanitaria, la viceministra de Sanidad, Irini Agapidaki, declara lo siguiente: "La lucha contra la obesidad infantil no es una batalla teórica, sino un ejercicio cotidiano de responsabilidad que comienza allí donde nuestros hijos pasan la mayor parte del día, el colegio".
Y añade: "Con la nueva normativa sanitaria cambiamos de forma radical las reglas del juego. Actualizamos el marco a partir de los datos científicos más exigentes, retiramos definitivamente los embutidos y los refrescos de las cantinas escolares y reducimos las raciones, creando un entorno que protege de manera efectiva al alumnado".
La ministra continúa: "Esta iniciativa es un pilar central de nuestras acciones nacionales contra la obesidad infantil. Actuamos en la raíz del problema, blindando a nuestros hijos y ofreciéndoles las herramientas para adoptar hábitos alimentarios saludables que les acompañen durante toda la vida. No hacemos concesiones con la salud de la nueva generación. Los organismos competentes deben emprender de inmediato las actuaciones necesarias para que el nuevo curso escolar encuentre a nuestros colegios plenamente alineados con los nuevos estándares saludables".