Las autoridades chipriotas subrayan que el país es seguro, queriendo evitar una posible disminución de los flujos turísticos debido a la guerra en Oriente Medio.
Tras el estallido de la guerra en Oriente Medio y los ataques a las bases británicas de Akrotiri en Chipre, las autoridades del país están preocupadas por las posibles consecuencias desagradables para el turismo.
Por eso, desde hace unas dos semanas, tanto el presidente de la República, Nicos Christodoulides, como los ministros del Gobierno, afirman a los medios de comunicación internacionales que Chipre sigue siendo un país seguro.
Dado que en marzo se produjeron cancelaciones de reservas realizadas en Chipre, el sector turístico del país y las autoridades competentes se están movilizando para enviar un claro mensaje de seguridad a los turistas.
Como señalan los profesionales del sector, en las próximas semanas debe ponerse en marcha un mecanismo de acción global, que empiece al más alto nivel estatal y se extienda a ministerios, misiones diplomáticas, Hermes, hoteleros y todos los interesados.
El objetivo es una amplia movilización que llegue a todos los niveles de decisión, incluidas las autoridades locales y los RTB, a los que se pide que contribuyan activamente al esfuerzo de concienciación y restauración de la imagen del país.
En recientes declaraciones a la radio estatal chipriota, el Viceministro de Turismo, Costas Coumis, subrayó que la prioridad en estos momentos es remodelar la imagen de Chipre mediante acciones específicas. En este contexto, prosigue la cooperación con una empresa especializada en relaciones públicas, al tiempo que se han intensificado los contactos con socios clave tanto dentro como fuera del país. Al mismo tiempo, se sigue de cerca la evolución del mercado, con contactos e intercambio de información más frecuentes, a fin de formular estrategias de respuesta adecuadas. Subrayó que el curso de los acontecimientos dependerá en gran medida de la duración e intensidad de la crisis en Oriente Medio.
Sin embargo, según la información de los medios de comunicación chipriotas, tras las cancelaciones de marzo y abril, el fenómeno parece extenderse a mayo, a pesar de que la actividad de vuelos en Chipre ha vuelto a la normalidad y no hay medidas de prevención de emergencias.
Al mismo tiempo, las reservas para la temporada de verano avanzan a un ritmo especialmente lento, lo que es motivo de gran preocupación, sobre todo teniendo en cuenta el calendario.
Posibles medidas de apoyo al turismo y dificultades
En cuanto a las posibles medidas de apoyo, también se está estudiando el refuerzo de la demanda turística interna, con el objetivo de incentivar a los chipriotas para que elijan alojamientos locales durante la temporada de vacaciones.
Sin embargo, sigue siendo crucial mantener el flujo de turistas procedentes del mercado europeo, que constituye la principal cantera de visitantes para Chipre. Sin embargo, el reto es ahora más complejo que en años anteriores. A diferencia del periodo 2022-2023, cuando el principal problema era la pérdida de los mercados ruso y ucraniano, hoy el problema se extiende al clima general de inseguridad que afecta a la psicología de los viajeros europeos. La imagen negativa de la región actúa como elemento disuasorio, dificultando la recuperación.
Al mismo tiempo, ya se ha registrado la pérdida del mercado israelí, así como de los mercados de la Península Arábiga. En un intento de satisfacer parcialmente la demanda, la compañía aérea israelí ISSTA ha anunciado la creación de un enlace aéreo alternativo entre Jordania y Chipre.
En concreto, durante el periodo de la Pascua judía (del 30 de marzo al 8 de abril), habrá vuelos diarios de Aqaba a Pafos, al servicio de los viajeros que busquen escapadas durante un periodo de disponibilidad limitada de vuelos directos desde Israel.