La bajada de los precios de los vuelos vuelve a tentar a los viajeros a subir a los aviones, pero las tasas adicionales y las rutas interrumpidas aún generan incertidumbre para planear las vacaciones de verano.
Las vacaciones de verano están a la vuelta de la esquina, pero para los turistas las noticias sobre el transporte aéreo no han sido precisamente alentadoras. La preocupación por la creciente escasez de combustible para aviones en Europa y por el fuerte encarecimiento del barril, más de un 80% respecto al año pasado, ha situado el coste de viajar al extranjero en primer plano.
Sin embargo, pese a la creciente presión sobre el sector, algunas aerolíneas podrían haber empezado a abaratar los billetes para atraer de nuevo a los viajeros. Un análisis del 'Financial Times', basado en las tarifas más bajas que aparecen en Google Flights, concluye que los precios de los billetes hacia destinos turísticos del sur de Europa han bajado desde el estallido del conflicto en Oriente Medio.
El periódico señala que los precios han caído "un 10% o más en quince rutas", entre ellas de Heathrow a Niza, de Mánchester a Palma y de Gatwick a Barcelona. Añade que en los vuelos entre Milán y Madrid las tarifas se han reducido hasta un 44% y que, en los casos en que han subido, los incrementos han sido "menos significativos".
British Airways publica su compromiso con las vacaciones
Ante la preocupación creciente, British Airways ha publicado su compromiso con las vacaciones, con el que garantiza a los clientes que el precio que pagan al reservar se mantendrá fijo, incluso si las tarifas suben más adelante.
La aerolínea también asegura que todos sus paquetes vacacionales están protegidos por ATOL. Además, ofrece la posibilidad de pagar un depósito para asegurar el viaje y abonar el resto más tarde, sin exponerse a subidas posteriores una vez hecha la reserva.
Los últimos acontecimientos tampoco parecen haber mermado las ganas de los europeos de aprovechar la temporada estival. De hecho, el deseo de volar es ahora más fuerte que nunca.
El último estudio de la Comisión Europea de Turismo (ETC) sobre la disposición a viajar dentro de Europa registra niveles de interés récord, con un 82% de europeos que planean desplazarse esta temporada.
Sin embargo, para quienes buscan destinos de vacaciones más lejanos y sostenibles, la consultora global Teneo detecta un fuerte aumento de las tarifas aéreas, especialmente en las rutas entre Europa y Asia.
Su estudio constata que incluso las tarifas medias más bajas en clase turista cuestan ahora a los pasajeros un 24% más que el año pasado, el mayor incremento medio de los últimos cinco años.
Los planes de viaje, en el aire
La semana pasada, la Comisión Europea intervino en el debate sobre el traslado de recargos a los pasajeros cuando sube el precio del combustible. "Toda persona que venda billetes de avión debe mostrar siempre el precio final que pagará el pasajero", señaló un portavoz de la Comisión. "Esto incluye todos los impuestos, tasas y cargos inevitables y previsibles. No se puede justificar añadir un recargo por combustible a un billete después de haber sido comprado".
Pese a la reciente relajación de las tarifas, los viajes de verano aún no han salido del todo de la incertidumbre, ya que las rutas en el continente siguen rodeadas de dudas. Solo en este mes, las aerolíneas de todo el mundo han cancelado en torno a 13.000 vuelos programados.
En Europa, el grupo Lufthansa ha suprimido 20.000 vuelos en un intento de contener los costes del combustible para aviones. Otras compañías, como Turkish Airlines, British Airways o KLM, también se han visto obligadas a recortar parte de su programación para los próximos meses.