La Administración suspende el polémico depósito de 15.000 dólares para aficionados con entrada de países como Senegal o Túnez. El Gobierno busca frenar la caída del turismo tras las críticas de la FIFA y el sector hotelero, que alertan de reservas muy inferiores a lo previsto para este verano.
Viajar al Mundial de la FIFA de 2026 en Estados Unidos puede haberse vuelto mucho más fácil, y también más barato, para muchos aficionados al fútbol.
La Administración Trump ha confirmado que renunciará a exigir las controvertidas fianzas de visado de hasta 15.000 dólares (12.800 euros) a los aficionados que cumplan los requisitos y viajen al torneo, aliviando así una de las mayores preocupaciones de los seguidores internacionales que planean viajar al campeonato de este verano.
La medida se aplica a los seguidores de varios países ya clasificados que han comprado entradas oficiales de la FIFA, después de meses de preocupación por el riesgo de que las estrictas normas de entrada, el aumento de los costes y los largos procesos de visado desanimaran a los viajeros.
El Departamento de Estado de Estados Unidos impuso inicialmente el requisito de la fianza el año pasado para los países que, según explicó, registraban altas tasas de personas que se quedaban más tiempo del permitido por su visado, además de estar vinculados a otros problemas de seguridad.
Entonces anunció que los viajeros a Estados Unidos procedentes de unos 50 países debían abonar la fianza. Sin embargo, cinco de esos países se han clasificado para el torneo: Argelia, Cabo Verde, Costa de Marfil, Senegal y Túnez.
Ahora, el Gobierno de Estados Unidos afirma que los ciudadanos de esos cinco países que hayan comprado entradas legítimas de la FIFA quedan exentos de la obligación de depositar la fianza de visado. Los jugadores, entrenadores y parte del personal del Mundial ya estaban exentos.
Quienes ya no tengan que pagar la fianza podrán utilizar el sistema FIFA Pass, una iniciativa lanzada el pasado noviembre que permite acelerar las citas para la obtención del visado.
La decisión probablemente será bien recibida, al menos, por parte de los visitantes que verán partidos en Estados Unidos dentro del Mundial.
Viajar a Estados Unidos no es fácil
El torneo comienza el 11 de junio y será organizado de forma conjunta por Estados Unidos, Canadá y México.
Los críticos sostienen que el Gobierno estadounidense, en particular, ha adoptado medidas drásticas para restringir la inmigración, algo difícil de conciliar con el mensaje de unidad que se supone que debe transmitir un evento deportivo mundial como el Mundial.
Los viajeros de Irán y Haití tienen prohibida la entrada en Estados Unidos, a pesar de que sus selecciones se han clasificado. Los aficionados de Costa de Marfil y Senegal podrán viajar gracias a la decisión sobre la fianza de visado, pero previsiblemente seguirán sometidos a restricciones parciales derivadas del veto migratorio de Trump que sigue en vigor.
Esa política ha llevado a Amnistía Internacional y a numerosas organizaciones estadounidenses de derechos civiles y humanos a publicar un denominado 'World Cup travel advisory', en el que advierten a los viajeros sobre el clima político en Estados Unidos.
También ha provocado la reacción del sector turístico.
El turismo en Estados Unidos se resiente por estas políticas
La American Hotel and Lodging Association, la principal patronal hotelera del país, atribuyó a las trabas de visado y a otros factores geopolíticos el hecho de que estén "reduciendo de forma significativa la demanda internacional", lo que se traduce en reservas hoteleras para el torneo muy por debajo de lo inicialmente previsto.
La organización señaló que los viajeros están preocupados por los posibles tiempos de espera para obtener visado, por el aumento de las tasas y por la incertidumbre en torno a cómo se tramitan sus solicitudes de entrada en Estados Unidos.
El impacto no se limita al Mundial. Según 'Fortune', los viajes internacionales aumentaron en 80 millones de personas en 2025, pero el número de visitantes a Estados Unidos cayó un 5,5%, lo que convirtió a Norteamérica en la región con menor crecimiento internacional.
Hasta el mes pasado se estimaba que el número de aficionados al Mundial afectados por las fianzas de visado era de apenas 250 personas, pero esa cifra está aumentando a medida que se venden más entradas. La FIFA había expresado sus dudas sobre la fianza y esta semana ha agradecido a la Administración Trump el cambio.
En un comunicado señaló que el anuncio demuestra "nuestra colaboración continua con el Gobierno de Estados Unidos y el grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial de la FIFA con el fin de organizar un evento mundial exitoso, de récord e inolvidable".