Villa Dorothéa recrea un pequeño pueblo en pleno barrio lisboeta de Lapa, con cinco casas conectadas por pasadizos, patios y callejuelas empedradas.
Para quienes viajan a Lisboa, ha abierto un nuevo hotel boutique que ofrece un tipo de hospitalidad diferente a la mayoría de alojamientos del centro.
Villa Dorothéa se encuentra en el barrio lisboeta de Lapa, en la capital portuguesa, y ocupa un caserío del siglo XIX cuidadosamente restaurado. Se reparte en cinco casas interconectadas entre callejuelas empedradas, patios tranquilos y terrazas perfumadas de jazmín y buganvilla.
El hotel no tiene un vestíbulo formal, en su lugar los huéspedes recorren senderos pavimentados con el tradicional empedrado portugués, pasando junto a homenajes cerámicos al pasado pesquero de la zona y a históricas placas de azulejos que conectan la casa, el hotel y la ciudad que lo rodea.
Un microbarrio en la bulliciosa Lisboa
Villa Dorothéa está concebido como un microbarrio privado dentro de Lapa, atravesado por pasadizos que le dan el aire de un pequeño pueblo.
Las casas datan de 1878 y fueron originalmente el hogar de las familias de los pescadores de la ciudad.
Los interiores, firmados por LACASTA Interior Design Studio y Carla Kottmann, combinan detalles arquitectónicos con mobiliario contemporáneo y una cuidada selección de objetos, libros y piezas decorativas para recrear la familiaridad y el carácter de una residencia privada.
En el corazón de la propiedad se encuentra The Secret, un gastrobar con 25 plazas que se extiende entre un patio resguardado y una azotea con vistas a la ciudad. Está abierto tanto a los huéspedes como al público y se inspira en la cultura lisboeta de las largas veladas, los platos para compartir y la conversación.
También sirve cócteles de autor inspirados en 'Os Lusíadas' de Luís de Camões, el poema épico del siglo XVI sobre las exploraciones marítimas.
En el desayuno se ofrece café de especialidad del cercano tostadero galardonado Filtrô y pan que llega cada mañana recién horneado de la panadería artesanal local Pão do Pastor.
Disfrutar del lado más pausado de Lisboa
Villa Dorothéa anima a sus huéspedes a tomarse la vida con más calma. El hotel alberga una biblioteca creada en colaboración con la librería lisboeta Salted Books.
Más adelante este verano, Villa Suppers reunirá a huéspedes y lisboetas en largas mesas compartidas, inspirándose en la tradición de los almuerzos familiares portugueses.
Su programación social incluirá también una serie de eventos a lo largo del año, como sesiones de DJ al atardecer en la terraza de la azotea, rituales de champán y catas de vino con productores locales.
En el apartado de bienestar, cada habitación dispone de su propia esterilla de yoga y accesorios, mientras que las clases en grupo se ofrecen en colaboración con el estudio LX Portal Yoga, situado frente al hotel. También se pueden reservar, bajo petición, masajes suecos en la habitación a cargo de la pionera del bienestar Cristina Lobo.
El establecimiento ha incorporado una carta de almohadas con varias opciones, entre ellas una almohada con gel refrescante, una almohada ergonómica de espuma viscoelástica y otra almohada de espuma viscoelástica con aromaterapia, impregnada de CBD, lavanda, aceites esenciales y manzanilla.
Por qué alojarse en el barrio de Lapa
Lapa es uno de los barrios residenciales más distinguidos de Lisboa, conocido por su elegante arquitectura y sus coloridas calles.
A partir del siglo XVI la zona se hizo célebre por los palacios y fincas de familias nobles y comerciantes prósperos, y más tarde atrajo a la aristocracia y a la burguesía portuguesas.
La llegada de embajadas y residencias diplomáticas a comienzos del siglo XX terminó de perfilar el carácter discreto y cosmopolita que Lapa conserva hoy.
El barrio reúne algunos de los restaurantes más comentados de la ciudad, entre ellos Skizzo, Da Noi y Familjen, junto a numerosas tiendas de diseño independientes, estudios de artistas y cafeterías artesanales.