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Reino Unido detiene los controles sistemáticos a viajeros de países de la lista verde y amarilla

Colas en el aeropuerto de Niza, Francia, para un vuelo de British Airways con destino Londres, el pasado día 14 de julio.
Colas en el aeropuerto de Niza, Francia, para un vuelo de British Airways con destino Londres, el pasado día 14 de julio.   -   Derechos de autor  Daniel Cole/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
Por Natalie Huet con AP
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Los agentes fronterizos del Reino Unido han recibido instrucciones para dejar de comprobar rutinariamente si los viajeros de muchos países han dado negativo en las pruebas de COVID-19.

El ISU -sindicato que representa a los trabajadores de fronteras, inmigración y aduanas en el Reino Unido- confirmó a Euronews que la nueva política se aplica a las personas que llegan de los llamados países de la lista verde y ámbar, según el sistema de semáforo de viajes al extranjero del gobierno.

La lista de países en "verde" es muy restringida. La mayoría de países europeos excepto Bulgaria y Croacia, se encuentran en la lista ámbar, lo que ha provocado un freno al turismo en ambos sentidos.

Además los trámites en los aeropuertos se estaban eternizando creando muchas situaciones de tensión sufridas por los viajeros y por los propios agentes de aduanas.

El cambio pretende reducir los tiempos de espera en los controles de inmigración en los aeropuertos, y el ISU espera que reduzca los abusos verbales contra el personal de fronteras.

Sin embargo, la medida hace temer que se importen casos de coronavirus en un momento en el que las tasas de infección ya se han disparado en todo el país.

The Guardian informó por primera vez del cambio de política, citando una orden del gobierno que se filtró. El cambio, que entró en vigor el lunes, significa que los agentes fronterizos ya no tienen que verificar si los recién llegados han dado negativo en la prueba del COVID-19, han reservado una para los próximos días o tienen un formulario de localización de pasajeros que muestre una dirección en la que se aislarán en caso necesario.

El gobierno del Reino Unido no quiso comentar el documento filtrado, pero insiste en que las compañías aéreas están obligadas a comprobar todos los requisitos necesarios, incluidos los formularios de localización de pasajeros, las reservas de pruebas y el estado de vacunación, antes de que los viajeros suban a un avión.

Un portavoz del gobierno añadió: "Nuestra máxima prioridad es proteger la salud del público y nuestro régimen reforzado de fronteras está ayudando a reducir el riesgo de transmisión de nuevas variantes".

"El cumplimiento de estas normas es esencial para proteger a la población de las nuevas variantes del COVID-19, por lo que se impondrán duras multas a quienes no las cumplan".

¿Puede algún viajero confirmar la noticia?

Una viajera británica que regresaba al Reino Unido desde Palermo (Italia), un país incluido en la lista ámbar, confirmó a Euronews que había volado al aeropuerto de Stansted en la tarde del lunes 19 de julio. Su prueba de PCR fue comprobada antes de embarcar en Palermo, pero a su llegada a Stansted no se le pidió que mostrara una prueba de su prueba negativa, sólo se comprobó su pasaporte.

Lucy Moreton, responsable profesional del sindicato que representa a los trabajadores de fronteras, inmigración y aduanas, también confirmó que se había dicho al personal que no pidiera la documentación de COVID-19.

"Sin duda, esto reducirá los tiempos de espera y, con suerte, también el elevado nivel de violencia verbal y física que sufre el personal de la Fuerza de Fronteras a manos de los pasajeros frustrados. Desde ese punto de vista, es bienvenida", dijo Moreton a Euronews.

Sin embargo, advirtió que el hecho de que las aerolíneas realicen los controles por sí solas puede no ser suficiente para evitar que algunos viajeros no sometidos a pruebas y potencialmente infectados entren en el país.

"La presunción inicial cuando se introdujeron estos controles en el verano de 2020 era que la Fuerza de Fronteras tendría como objetivo controlar solo alrededor del 10% de las llegadas. Sin embargo, el incumplimiento fue tan elevado que los ministros ordenaron entonces que se controlara el 100% de las llegadas", explicó.

"El Cuerpo de Fronteras sigue encontrando cada día cientos de llegadas que no cumplen la normativa o no la cumplen en su totalidad. Estos viajeros ahora no serán identificados", advirtió.