Bakú desvela su alma antigua y su espíritu moderno a través de calles históricas, barrios revitalizados y una identidad multicultural forjada por siglos de convivencia.
Bakú es una ciudad de contrastes, donde la historia antigua y la vida contemporánea conviven en armonía. Desde las calles empedradas de la Ciudad Vieja y los lugares emblemáticos como la Torre de la Doncella, los visitantes se desplazan más allá de la capital hasta Balakhani, un pueblo renacido gracias a la restauración, el arte público y los espacios creativos arraigados en su patrimonio petrolero.
De vuelta a la ciudad, el carácter multicultural de Bakú salta a la vista a través de las mezquitas, sinagogas e iglesias que se erigen muy cerca unas de otras. Los espacios verdes y el diseño moderno completan el retrato de una ciudad donde la tradición, la renovación y la diversidad siguen conformando la vida cotidiana.