En la región del Tirol, en Austria, el imponente paisaje alpino ofrece un escenario privilegiado para actividades al aire libre durante todo el año.
Los destinos de montaña de Europa atraen cada vez a más turistas, a medida que el clima se calienta y los veraneantes buscan las llamadas 'coolcations', vacaciones en lugares frescos en los periodos de máxima afluencia.
Tirol (fuente en inglés), un estado austriaco en los Alpes, recibe visitantes todo el año en sus estaciones de esquí, rutas de senderismo y ciudades históricas.
Con una arraigada cultura de hospitalidad y un fuerte énfasis en la sostenibilidad, el destino aprovecha la creciente preferencia de los viajeros por un turismo pausado y responsable.
Un destino de montaña para todo el año
El espectacular paisaje de Tirol es uno de sus grandes atractivos. “En invierno, entre el 80 y el 90 % de nuestros visitantes son esquiadores; en verano, el 80 % son senderistas”, afirma Karin Seiler, directora general de la organización de promoción turística Tirol Werbung, en una entrevista con Euronews Travel en la feria ITB de Berlín.
“La atmósfera de la montaña, de los prados, de los valles, del propio paisaje, es lo que hace que Tirol sea especial.”
Seiler explica que el destino ha ido desarrollando atractivos orientados al turismo deportivo y las aventuras al aire libre.
“Tenemos rutas de montaña y pistas de esquí de una calidad excelente”, señala, y añade que infraestructuras como la señalización de los senderos o los remontes se renuevan de forma constante.
Además, desde hace años Tirol se promociona como un destino para las cuatro estaciones del año, en el marco de su apuesta por un turismo sostenible.
“Para nosotros es importante mostrar que los Alpes tienen un atractivo especial en cada estación”, dice. Esto ayuda a distribuir el turismo a lo largo de todo el año, lo que beneficia tanto a los visitantes como al entorno.
En la misma línea, Seiler sostiene que las estancias más largas son preferibles. “Son más sostenibles, con menos emisiones de CO2, menos desplazamientos de ida y vuelta, y permiten a los visitantes conocer el país de forma más intensa.”
Bienestar y hospitalidad
El destino de montaña también ha reforzado su oferta de bienestar.
“La afición por las vacaciones de verano crece cada año en todos los países alpinos”, señala Seiler. “Unas vacaciones activas en la montaña tienen un gran efecto relajante, calman el espíritu y permiten conectar con la naturaleza.”
Las laderas están salpicadas de hoteles de spa de primer nivel, con piscinas exteriores con sensacionales vistas a la montaña, programas de desintoxicación y actividades como la equitación y el yoga.
Seiler destaca también la calidad y autenticidad de la hospitalidad en Tirol.
“Existe una relación personal entre el hotelero y el huésped”, afirma. “Casi el 90 % siguen siendo hoteles gestionados por familias, algo muy especial en comparación con otros países.”
Añade que el sector hotelero vive también “una innovación constante, con nuevos espacios de bienestar y nuevas ideas para los huéspedes”.
Cultura y gastronomía de altura
También merece la pena explorar los pueblos y ciudades de Tirol. Seiler recomienda Innsbruck por su majestuosa arquitectura imperial y por el funicular Nordkette, que ofrece vistas panorámicas de los Alpes.
La estación de esquí de Ischgl es una parada imprescindible para los amantes de la gastronomía, con tres restaurantes con estrella Michelin y clásicas cabañas de montaña que sirven el icónico “[Kaiserschmarrn](https://www.tyrol.com/full-text-search?query%5B768%5D=Kaiserschmarrn %28fuente en inglés%29)”, un plato de trozos de tortita esponjosa acompañados de mermelada.
Para vivir algo realmente memorable, puede visitarse a Rosi Schipflinger, la 'anfitriona cantante' de Rosi's Sonnbergstuben. El restaurante, en Kitzbühel, está situado a 1.200 metros de altitud, se accede en el telesilla Bichlalm, y es famoso por las actuaciones de yodel de Rosi.