La ruta ferroviaria entre Dublín y Belfast reducirá su trayecto a menos de 2 horas en 2028. El proyecto de 700 millones de euros, financiado por Irlanda, el Reino Unido y la UE, sumará 8 trenes nuevos y hasta 16 servicios diarios.
Viajar entre Dublín y Belfast será mucho más rápido.
Una gran inversión de casi 700 millones de euros reducirá los tiempos de viaje en tren en el servicio transfronterizo Enterprise a menos de dos horas, gracias a trenes completamente nuevos, salidas más frecuentes y mejoras en los servicios a bordo previstas para 2028.
A finales de ese año habrá ocho nuevos trenes interurbanos Stadler trenes en la ruta, que se sumarán a la flota existente para ofrecer hasta 16 servicios diarios entre las dos capitales de la isla.
Los planes se han presentado esta semana en una ceremonia en la estación Belfast Grand Central, con la asistencia del taoiseach irlandés Micheál Martin y la ministra principal de Irlanda del Norte Michelle O'Neill.
Un nuevo comienzo para el ferrocarril transfronterizo
Actualmente, el trayecto entre Dublín y Belfast recorre 180 km y puede durar hasta dos horas y cuarto, con paradas en Drogheda, Dundalk, Newry y Portadown.
El nuevo objetivo es reducirlo a menos de dos horas, gracias al mayor rendimiento y aceleración de los trenes.
Inaugurado en 1947 como ruta de trenes de vapor, el servicio Enterprise ha visto crecer su número de pasajeros en torno a un 40% desde que introdujo un servicio cada hora a finales de 2024.
Gestionados conjuntamente por Translink e Iarnród Éireann, los nuevos trenes funcionarán con un sistema trimodal, capaz de utilizar energía eléctrica, diésel y baterías.
Las empresas aseguran que esto permitirá viajes más silenciosos, reducirá las emisiones y facilitará la transición de la línea hacia la "electrificación total".
Los nuevos trenes contarán además con unas 400 plazas, puntos de carga USB, una zona de restauración y bar, y se estrenarán con interiores sin escalones para mejorar la accesibilidad.
El Gobierno irlandés y el Ejecutivo norirlandés financian conjuntamente la inversión de 698 millones de euros, de los cuales 165 millones proceden de PeacePlus, una iniciativa en la que también participan el Gobierno británico y la Unión Europea.
En la presentación, el taoiseach Micheál Martin afirmó que el nuevo acuerdo "marca un capítulo importante para la conectividad ferroviaria transfronteriza en la isla de Irlanda" y que creará empleo y facilitará los desplazamientos entre las dos ciudades.
Martin también confirmó que pronto se anunciarán nuevas inversiones en la red ferroviaria de Irlanda del Norte, a través del Shared Island Fund, "que se darán a conocer en breve".