Según una nueva investigación, 25,2 millones de adultos británicos disfrutarán de vacaciones dentro del país este verano, un incremento del 40% respecto a 2025, con el turismo gastronómico como pieza clave en la planificación.
Los viajeros británicos están renunciando a pasar las vacaciones de verano en el extranjero y millones optan en su lugar por quedarse en casa, según revela una nueva investigación.
Según los datos del banco de consumo Chase, este año se perfila como el gran verano de las "staycation" británicas, con 22,5 millones de adultos del Reino Unido que tienen previsto pasar las vacaciones en su propio país durante los meses cálidos, un aumento del 40% respecto a 2025.
El interés general de búsqueda de viajes refleja un patrón similar, con las consultas en todo el país sobre "ideas de vacaciones en el Reino Unido" creciendo un 50% interanual y las de "alquiler vacacional en el Reino Unido" un 56%.
Además del estrés en los aeropuertos, los problemas en los desplazamientos y el encarecimiento de los vuelos, uno de los grandes factores que impulsa el auge de las vacaciones en casa entre los británicos es el turismo gastronómico.
El estudio señala que casi tres cuartas partes de los británicos (71%) consideran que salir a comer es una parte clave de sus "staycation" gastronómicas, e incluyen la escena culinaria del Reino Unido en su itinerario.
El turismo gastronómico va en aumento
Las experiencias gastronómicas tienen ahora más peso que nunca en la planificación de las vacaciones de los viajeros británicos.
Los datos indican que tres de cada cinco británicos (58%) se definen como 'foodies' y dos de cada cinco (42%) dan ahora mayor importancia a disfrutar de buenas experiencias culinarias.
"Quedarse en casa ya no es un premio de consolación ni 'la segunda opción'," señaló Binay Agarwala, director general de Recompensas y Préstamos de Chase. "Al contrario, en el Reino Unido se buscan activamente las vacaciones en casa para disfrutar de la oferta de restauración de primer nivel que tiene el país."
Cuánto están dispuestos a pagar quienes optan por las vacaciones en casa
La importancia de la gastronomía también se refleja en el precio que los británicos están dispuestos a pagar por una buena comida durante sus vacaciones.
Más de tres cuartas partes (76%) aseguran que están dispuestas a gastar en cenas cuando hacen vacaciones en casa, una proporción que sube a nueve de cada diez entre quienes se definen como 'foodies' (89%).
De media, los británicos consideran que una cena para darse un capricho cuesta en torno a 54,35 £ (63,44€) por persona. Sin embargo, los más jóvenes, de entre 25 y 34 años, están dispuestos a pagar bastante más, hasta 66,67 £ (77,82€).
El precio no es lo único en lo que invierten los viajeros británicos, también dedican tiempo.
Según los datos, quien se queda de vacaciones en casa dedica de media 36 minutos a buscar los mejores lugares gastronómicos, más tiempo del que invierte en informarse sobre el transporte o los desplazamientos (33 minutos) o sobre el tiempo que hará (26 minutos). Entre quienes se declaran 'foodies', este tiempo se eleva a 45 minutos, un 25% más.