Varios edificios se derrumbaron en la zona histórica, lo que dejó al menos cuatro personas heridas. Los servicios de emergencia informaron de que los heridos fueron trasladados al hospital, mientras los bomberos trabajaban entre estructuras inestables. Desde lejos se veía una densa columna de humo sobre el centro de la ciudad.
Aún se desconocía la causa de la explosión, y las autoridades señalaron que no estaba claro si había otras personas atrapadas.
Las calles alrededor del lugar fueron acordonadas por precaución. Los equipos de bomberos utilizaron escaleras para acceder a los edificios dañados, mientras los cristales rotos y los escombros cubrían el suelo.
El alcalde de Utrecht afirmó que existía una preocupación real de que todavía pudiera haber personas bajo los escombros.
Un hospital cercano activó una unidad de traumatología de emergencia, y la Cruz Roja pidió a los voluntarios que colaboraran.