Los medios estatales mostraron a Kim Jong-un recorriendo la calle Saeppyol con su hija, reuniéndose con familiares y prometiendo homenajear a quienes calificó de jóvenes mártires. Las imágenes no pueden ser verificadas de forma independiente, una limitación habitual en la información oficial.
En los últimos meses, el Gobierno ha intensificado los homenajes a las tropas enviadas al extranjero, con memoriales y proyectos museísticos. Los analistas ven un intento de reforzar la unidad interna, mientras Pionyang profundiza su alineamiento con Vladímir Putin en la guerra de Ucrania.
El Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur estima que alrededor de 6.000 soldados norcoreanos han muerto o resultaron heridos.