Miles de personas acudieron en masa a la localidad de Ivrea, en el norte de Italia, para participar en la batalla más caótica y frutal: la Batalla de las Naranjas, el gran reclamo del carnaval anual de Ivrea. Durante los tres días que dura la batalla se lanzan toneladas de naranjas.
En el combate del último día participan miles de luchadores, en italiano 'aranceri', o 'orangiers'.
Se cree que el origen de esta batalla campal con comida se remonta a alrededor del año 1200, con la revuelta contra un barón tiránico.
Fue derrocado, su castillo destruido y se instauró un municipio libre.
Según la leyenda, la rebelión estuvo liderada por Violetta, hija de un molinero y prometida con Toniotto, que se negó a acatar una ley feudal que permitía al barón local acostarse con cualquier novia en su noche de bodas en lugar de su marido.
En la versión moderna de la batalla, el “ejército del barón” cruza la ciudad en carrozas tiradas por caballos entre la “gente llana” que permanece a pie, repartida en nueve equipos, mientras se bombardean mutuamente a naranjazos.