El oeste de Francia sufrió graves inundaciones tras 35 días consecutivos de lluvia, la racha más larga de precipitaciones desde que hay registros en 1959, según Meteo-France.
Cuatro departamentos quedaron en alerta roja y nueve en naranja ante la llegada de la tormenta Pedro.
Calles y cientos de viviendas quedaron anegadas en localidades como Saintes y Burdeos, donde se activaron los planes de emergencia.
Las autoridades informaron además de que un hombre desapareció después de que su canoa volcara en el río Loira. Las autoridades advirtieron que la crecida aún no había alcanzado su máximo nivel.