El acuerdo de paz con Irán pende de un hilo, los gigantes de la IA se suman a los líderes mundiales y Trump retrasa su llegada al G7 por una pelea de artes marciales mixtas por su cumpleaños. Évian espera.
El balneario alpino de Évian-les-Bains, más conocido por su agua mineral que por su geopolítica, se convertirá desde el lunes en el centro temporal de la diplomacia mundial, cuando los líderes de las siete mayores economías avanzadas del mundo se reúnan para su cumbre anual. La 52ª reunión del G7 se prolongará hasta el miércoles en la orilla francesa del lago Leman. Según coinciden la mayoría de análisis, llega en uno de los momentos más tensos de la memoria reciente.
Está previsto que Donald Trump vuele a Francia a última hora del domingo, inmediatamente después de presenciar en el jardín sur de la Casa Blanca un combate de artes marciales mixtas, el cual coincide con su 80º cumpleaños. Su salida tardía ha obligado a retrasar la propia cumbre un día.
Según la agenda del Elíseo, Macron recibirá a Trump en privado el lunes a las 17:00, antes de una cena formal de bienvenida esa misma noche, presentada bajo el lema "Responder juntos a los grandes desafíos internacionales".
Tras la cumbre del G7, el presidente estadounidense se desplazará al Palacio de Versalles para una cena con Emmanuel Macron. Según el Palacio del Elíseo, esta recepción conmemorará el 250º aniversario de la independencia estadounidense, en un "lugar clave de la amistad francoestadounidense donde se firmó en 1783 el tratado que consagró la independencia" de Estados Unidos.
El acuerdo con Irán que puede cerrarse... o quedarse en nada
Todas las miradas están puestas en un posible acuerdo de paz entre Washington y Teherán a medida que los líderes mundiales llegan a Évian, con un pacto que parece más cercano que en ningún otro momento desde que Trump lanzó la guerra contra Irán en febrero. Un alto cargo de la Administración afirma que el acuerdo podría cerrarse en cuestión de días, aunque no está "al 100%" garantizado. Pakistán, mediador clave, describió la situación como más cercana a una solución que "nunca antes".
Incluso con un acuerdo, despejar las minas en el estrecho de Ormuz hasta ahora semibloqueado será una operación militar de gran envergadura. Reino Unido y Francia han elaborado una propuesta de desminado respaldada por planificadores militares de más de 15 países, diseñada para desplegarse rápidamente en los días posteriores a cualquier acuerdo de paz.
Lograr el respaldo de Trump se considera uno de los objetivos centrales de la cumbre, aunque la semana pasada el presidente restó importancia a la amenaza de las minas iraníes, incluso cuando el secretario de Estado, Marco Rubio, reconocía que amplias zonas del paso marítimo seguían minadas.
Una amistad maltrecha en el corazón de la cumbre
Macron ejerce de anfitrión de la cumbre y su relación con Trump, antaño sellada con un célebre apretón de manos en el desfile del 14 de julio de 2018, quedará plenamente expuesta. La calidez de aquellos primeros días se ha convertido en algo mucho más transaccional, aunque sigue existiendo un canal personal de llamadas y mensajes. "La 'bromance' se ha acabado, pero entre ellos en la sala hay algo así como un respeto mutuo a regañadientes", señala un alto cargo europeo para el 'Financial Times'.
Los europeos llegan con nuevos agravios: los aranceles estadounidenses a los productos de la UE, la ambigüedad de Trump respecto a la OTAN y el daño económico provocado por el cierre de Ormuz. "En 2025 los europeos estaban dispuestos a aceptar la estrategia de hincar la rodilla", señala Max Bergmann, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, según el 'FT'. "En 2026 la aceptan mucho menos".
El primer ministro canadiense, Mark Carney, llega tras pasar el sábado en Dublín, donde pronunció un incisivo discurso en vísperas de la cumbre. "Irlanda y Canadá están afrontando una ruptura global, no una transición tranquila", afirmó en el Trinity College. Y volvió a repetir uno de sus fetiches discursivos: "El orden internacional basado en normas surgido tras la Guerra Fría se está desmoronando".
Ucrania y la inteligencia artificial: las otras líneas de fractura
Volodímir Zelenski participará el martes en una sesión de trabajo del G7 titulada 'Construir la paz y la seguridad para Ucrania y Europa', pero no tendrá una reunión bilateral con Trump; una señal de la pérdida de peso de Kiev en Washington.
La agenda del Elíseo sitúa la llegada de Zelenski el martes a las 08:55, con el inicio de la sesión a las 09:00. Ese mismo día por la tarde habrá un almuerzo de trabajo aparte que reunirá a los líderes de Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Qatar para abordar "cómo afrontar las crisis y garantizar la estabilidad en Oriente Medio". Trump tiene previstos encuentros bilaterales con los dirigentes de Francia, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Egipto e India.
En materia de inteligencia artificial, la cumbre acogerá una reunión sin precedentes de los máximos responsables del sector. Los consejeros delegados de OpenAI, Google DeepMind y Anthropic (Sam Altman, Demis Hassabis y Dario Amodei) han confirmado su asistencia, lo que convierte a este encuentro en el primer G7 en el que están representadas las tres principales empresas de IA.
Macron invitó personalmente a Altman, para quien será su primera aparición en una cumbre del G7. El Elíseo ha previsto para el miércoles un almuerzo de trabajo específico con dirigentes empresariales sobre "cómo garantizar un despliegue seguro, rápido y eficaz de la inteligencia artificial", el momento institucional más concreto de la cumbre en materia tecnológica.