Varios cientos de manifestantes se concentraron en el centro de Oxford el 17 de junio coincidiendo con la llegada del activista de extrema derecha Tommy Robinson para participar en un debate en la Oxford Union. Los asistentes se congregaron frente a la histórica sociedad de debate, donde exhibieron pancartas y corearon consignas contra Robinson, cuyo nombre real es Stephen Yaxley-Lennon, mientras un amplio dispositivo de seguridad vigilaba los alrededores del recinto. Estaba previsto que defendiera la moción "Occidente tiene motivos para desconfiar del islam", una propuesta que suscitó duras críticas entre estudiantes, activistas y vecinos, que advertían de que el acto podía avivar las tensiones y legitimar discursos divisivos.
La Policía desplegó un cordón de seguridad entre los manifestantes y un grupo más reducido de contramanifestantes para evitar incidentes durante la llegada de Robinson a la Oxford Union. Los opositores al acto exhibieron carteles con mensajes como "No debatáis sobre el racismo, rechazadlo" y "Ninguna tribuna para el fascista Yaxley-Lennon". Por su parte, la estudiante de Oxford Maya Heuer-Evans aseguró que la invitación no le sorprendía y sostuvo que la Oxford Union suele atraer a figuras polémicas debido a la atención mediática que generan.
El episodio ha reavivado en Reino Unido el debate sobre el equilibrio entre la libertad de expresión y la responsabilidad de las instituciones académicas a la hora de valorar el impacto de dar voz a figuras públicas controvertidas.