La afición en Asunción estalló de alegría este lunes, cuando Paraguay venció a Alemania en la tanda de penaltis y se clasificó para los octavos de final del Mundial.
Los hinchas vieron cómo José Canale transformaba el penalti decisivo antes de fundirse en abrazos, agitar banderas y celebrar un resultado que pocos esperaban.
La victoria confirmó una de las mayores sorpresas del torneo de 2026.
Los seguidores vivieron en vilo cada lanzamiento de la tanda antes de que el alivio diera paso a la celebración. Paraguay se impuso por 4-3 en los penaltis después de que el portero Orlando Gill realizara paradas decisivas, lo que permitió el pase de la selección sudamericana y dejó fuera del Mundial a Alemania, cuatro veces campeona.