En La Haya, las celebraciones por la victoria de Marruecos frente a Países Bajos derivaron en enfrentamientos con la Policía cuando los agentes intervinieron para dispersar a las multitudes.
Las escenas pasan de las fiestas en la calle a las detenciones, con personas huyendo mientras la Policía antidisturbios interviene y arresta a varios individuos.
Horas antes, los aficionados se habían concentrado tras el partido de treintaidosavos de final del Mundial, ondeando banderas, tocando el claxon de los coches y grabando las celebraciones.
El ambiente cambia cuando llega la Policía, con cargas policiales con porras y arrestos en las calles. Algunos son reducidos contra el suelo o conducidos por los agentes fuera de la zona.
A pesar de los disturbios, otros grupos siguen celebrando la victoria de Marruecos desde balcones y coches, con banderas aún visibles en distintas zonas de la ciudad.