Los aficionados españoles al fútbol salieron en masa a las calles de Madrid y Barcelona la noche del domingo después de que La Roja derrotara a la vigente campeona Argentina por uno cero en la prórroga y se alzara por segunda vez con la Copa Mundial de la FIFA.
Las multitudes que seguían la final en pantallas gigantes estallaron de júbilo cuando el suplente Ferran Torres marcó el gol decisivo en el minuto 106, antes de entonar cánticos, agitar banderas españolas y celebrar el primer título mundial del país desde 2010.
La victoria impidió que Lionel Messi lograra un segundo título mundial consecutivo y supone un nuevo capítulo histórico para España, cuyo claro dominio durante toda la final tuvo recompensa con el máximo trofeo del fútbol.