Agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil escoltaron a las personas migrantes hasta centros de acogida temporal en Loma Margarita y El Embolsamiento. A media mañana ya se había trasladado a más de 1.200 personas y, según informes locales, el total podría alcanzar las 1.700. Más tarde se despejó la playa, aunque algunos migrantes regresaron.
España ha habilitado plazas para unas 1.800 personas en instalaciones militares y tiendas de campaña, y está previsto abrir nuevos dispositivos en los próximos días. Estos centros están concebidos para ofrecer agua, alimentos, servicios higiénicos, apoyo psicosocial y alojamientos más seguros, y al mismo tiempo recuperar las condiciones sanitarias en la playa.
ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, ha instado a España a garantizar el acceso a la atención sanitaria y a los procedimientos de asilo, así como a identificar a las personas que necesitan protección internacional. Human Rights Watch señaló el 21 de agosto que miles de personas habían pasado casi tres semanas durmiendo a la intemperie, sin un saneamiento adecuado ni un acceso claro a los procedimientos legales.
La crisis se desencadenó tras una llegada masiva desde Marruecos los días 30 y 31 de julio, cuando, según las estimaciones del Gobierno español, más de 72.000 personas llegaron a Ceuta. La mayoría ha regresado desde entonces a Marruecos, pero se informó de que al menos 90 personas murieron durante esa oleada.